La situación social.El Gobierno teme una ola de violencia, y le apunta a la oposición peronista. Ya tiene un plan de contención.
Diosnel Pérez dice que fueron narcotraficantes los que el sábado 13 balearon su casa en la villa 20, en Lugano, y que lo denunció a la policía y que nada pasó. La noticia no llegó a los medios, pero sí se filtró en las redes de recolección de datos de las fuerzas de seguridad nacionales. Pérez es uno de los líderes del Frente Popular Darío Santillán, referente político de su barrio, sobreseído en la causa por la toma del Parque Indoamericano ocurrida en el 2010. También defendió en el 2014 la ocupación del predio conocido como Papa Francisco. El Gobierno está en estado de alerta. Situaciones cómo las que dijo haber sufrido Pérez alimentan una hipótesis que maneja la Casa Rosada aún antes del 10 de diciembre: hacia fin de año podrían generarse incidentes sociales confusos, una escalada que podría terminar en tomas de tierra. Saqueos. Violencia.
