Lejos de la Argentina.
El conductor aspira a triunfar en el exterior. Trabaja para Fox Telecolombia. Cuenta que lo tratan bien pero que allá no lo conoce nadie. Tanto que casi lo echan de un estudio de televisión.
Alejandro Fantino tiene un claro objetivo para 2016: triunfar en el exterior. El periodista lo contó varias veces. “Me gustaría trabajar un año afuera”, aseguró en abril de este año. Y en eso anda. Desde hace poco menos de un mes, el conductor está en Colombia. Allí está al frente de tres versiones del reality Escuela para maridos (la colombiana, mexicana y argentina). Lo hace para Fox Telecolombia, de Samuel Duque, de quien dice que le dio “una mano muy grande” y lo hizo “muy feliz”.
Por si algún desprevenido no se dio cuenta todavía, desde hace 3 semanas Luis Novaresio está a cargo de la conducción de Animales Sueltos (América, a las 23.30) por el viaje de Fantino. “La está rompiendo”, lo elogia el conductor (que vuelve la semana que viene), desde Bogotá, en diálogo con lso medios. Y explica que aunque tuvo que abandonar el barco de su programa por casi un mes, valió la pena porque lo que está haciendo allá “es muy grande y es la primera vez que Fox internacional pone a un extranjero a conducir envíos locales”. “A veces no caigo. Es nivel Champions League. Eso sí, también es duro porque estoy solo, y acá no soy nadie en ningún lado. No me conocen. Pero eso me entrena más para ser mejor en lo mío. Salgo de mi zona de confort”, explica.

La pregunta, entonces, surge sola: ¿Qué siente un súper famoso en Argentina al pasar a ser un completo desconocido en otro país?. Fiel a su estilo, para la respuesta Fantino tiene un anécdota que grafica a la perfección sus sentimientos. “No me conoce ni Cristo. Voy al supermercado y saco conversación yo con el que acomoda las góndolas y hay veces que los tipos me miran como diciendo: ‘Dejame de romper las bolas y seguí cargando naranjas’“, explica, entre risas.
Que no me conozcan me encanta. Me entrena para lo mío. Salgo de mi zona de confort”.


