Starting Monday, Pami’s patients will not have nephrologists.
Todos los centros privados de diálisis del país se verán imposibilitados de recibir nuevos pacientes derivados por la obra social. Afectaría a 12 mil tratamientos en el país.
A partir de este lunes 5 de agosto los pacientes de Pami no tendrán nefrólogos, debido a un análisis de rescisión de los contratos con la obra social.
El principal conflicto pasa por las indicaciones “no renales” para el tratamiento de diálisis, como pueden ser las intoxicaciones: la indicación principal de la diálisis es el fallo renal, la insuficiencia renal aguda o crónica.
Esto pondría en peligro uno 12 mil tratamientos de diálisis en el país. Al respecto se manifestó Miguel Discépolo, directivo de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (Cadra), que consideró que esto se trata de “un problema mayúsculo”.
“Tenemos que resolver un problema mayúsculo que es el desfasaje entre el costo que demanda la práctica y el valor del módulo, distorsión agravada por el tipo de cambio de incidencia directa en insumos y tecnología importados que conlleva la prestación médica, además de las paritarias y el impacto de las tarifas de servicios públicos”, expresó.
De esta manera, desde el próximo lunes todos los centros privados de diálisis del país se verán imposibilitados de recibir nuevos pacientes derivados por el Pami.
Por lo general, el paciente debe someterse a diálisis cuando solo le queda del 10% al 15% de la función del riñón, y el principal objetivo del tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC) es la prevención.
A pesar de que se ha logrado la ralentización en la progresión de la enfermedad, en algunos casos se debe iniciar un tratamiento sustitutivo renal (TSR) por el avance de la misma.
Una de las principales causas del aumento de este tratamiento, que llega a casi un 10% anual en países desarrollados, es el envejecimiento de la población y factores como la hipertensión arterial y la diabetes tipo 2.