24 years after the violent riot in the Victoria prison, many questions remain unanswered.
César Mondragón fue uno de los oficiales penitenciarios que participó en el sangriento motín en el penal de Victoria en 1999, donde varias personas fallecieron; Fue violado, ultrajado, golpeado, enjuiciado como “victimario”, y hoy, denuncia el abandono de parte de las autoridades.
La Unidad Penal N° 5 de Victoria, ubicada en Vélez Sársfield al 800, es una edificación vetusta del siglo XIX.
Hoy 19 de Mayo, se cumplen 24 años del motín ocurrido en la cárcel de menores, Unidad Penal N° 5 de la ciudad de Victoria (Entre Ríos), el más trágico y de mayor magnitud de la historia de las cárceles entrerrianas.
Pará muchos, un día más y como cualquier otro, pero para los que estuvimos allí, no. Nos cambió la vida, para siempre arranca en su escrito César Augusto Mondragón.
Mondragón y su relato sobre los hechos en primera persona.
Una noche fría y cruenta.
“No conozco el infierno, pero tal vez se le parezca porque viví, fui testigo y víctima de la violencia física y psíquica durante 6 horas, en donde mi vida no valía nada para esos internos menores, que no tenían razón, motivo alguno para llevar adelante el más sangriento motín carcelario que pocos antecedentes tienen en el País”.
“Pero en este nuevo 19 de Mayo quiero expresar que no me arrepiento de haber puesto mi cuerpo y mente para intentar salvar la vida del primer rehén, a pesar de haber sido después, cuestionado por llevarlo a cabo” (para muchos era conveniente ser cobarde y dejar abandonado a un Subalterno, a un ser humano)
“Esa noche, además de las torturas, vejaciones y humillaciones, sentí la muerte muy cerca, la incertidumbre de lo que seguiría”… “Soporté demasiado para poder estar de pie y lúcido para lograr salvar a mis 2 compañeros rehenes, como también la de muchos internos y lograr liberarme de esos sujetos salvajes, inhumanos”.
“Allí, además de mi salud mental, perdí mi camino dentro de la Institución que tuvo y tiene Superiores que fueron incapaces de haberme dado la posibilidad de volver al servicio activo”. “No importaba donde fuera, pero deseaba con todas mis fuerzas volver a vestir mi uniforme de nuevo, nada costaba, solo pensar en la fortaleza de alguien que logro revertir un cuadro, que para muchos era irreversible”. “Solo hubiesen pensado en lo que viví durante 6 horas y haberme premiado con permitirme retirarme como merecía”.
“Sé que aún tengo mucho para dar y la ventaja que nadie pasó por el camino que a mí me tocó, y no sé si alguno hubiese superado algo de menor magnitud” remarcó.
“Me esforcé mucho para estar 3 años en la Escuela de Oficiales, ser el 2° Promedio y durante mis 16 años de servicio activo nada se me hizo fácil por el simple hecho de tratar de cambiar lo que estaba mal”.
“Solo pedí y, mendigue siempre, un trato justo, solo eso que nada costaba comparando a lo que hacían”…
“Es difícil entender el dolor de alguien que dio su equilibrio por una Institución que siempre estuvo bajo conducciones mediocres”. “Es difícil comprender, asimilar que en 6 horas perdí una carrera, una Profesión a la que amaba y amo, que está en mi sangre”.
“Pará muchos entenderme y ponerse en mi lugar, ES IMPOSIBLE”.
“Como siempre, vaya mi eterno agradecimiento al Personal Subalterno de la Unidad Penal N° 5 y el de todas la Unidades Penales”.
“Para muchos, un día más, para mí no” concluyó Mondragón.