A thriving business and young gualeguaychuenses slowly dying from drugs.
El negocio del narcotráfico es muy rentable, más teniendo un campo fértil en Gualeguaychú que demanda el consumo de drogas, como la marihuana, cocaína, y fármacos entre otros.
Los hechos demuestran una realidad que para muchos era virtual y hoy se ha convertido en un drama terrible para las familias que tienen hijos adictos a las drogas.
Una gran barriada alzó su voz y reclamó por la situación crítica por el avance del narcotráfico, señaló la zona Norte de la ciudad en una contundente publicación.
Luciano, papá de un chico menor contó a DIARIO NOVA “no saben lo triste que es que tu hijo te diga papá ayúdame estoy metido con las drogas”, la impotencia de recurrir a varios lugares y nadie te atiende, todos me decían que controlara más a mi hijo, lo hice, y así con todo el control cayó igual en las adicciones, nadie está libre de estas malditas drogas afirmó el padre.
Somos de Gualeguaychú y tuvimos que migrar con mi familia a Uruguay para contener a mi hijo en el centro de ayuda y tratamiento anti drogas.
Por otra parte DIARIO NOVA pudo investigar sobre varios casos de menores que consumen drogas, están totalmente a la deriva.
Un caso puntual se trata de un menor de 15 años, drogado, el mismo se encontraba en una plaza y a plena luz del día les mostraba su pene a otros chicos, uno de los padres presentes radicó la denuncia penal, caso que trataremos en nuestro medio en días más.
Sin embargo, y a pesar de las denuncias de muchos vecinos, los búnkeres conocidos siguen activos, vendiendo y amasando una gran cantidad de dinero.
Hasta el momento, solo se ha podido dar con algunos vendedores archis conocidos por la justicia, por la comunidad, pero los pescados gordos son intocables.
Estos intocables que siguen suministrando a través de rutas, una de ellas, nuestra frontera con el vecino país Uruguay.
Otra ruta, es la 14, a pesar de los controles sigue llegando la mercancía.
¿Quiénes están detrás de este enorme negocio del narcotráfico?…
Consultada una fuente Federal, indicó a nuestra redacción que siguen llegando kilos de drogas y luego se fraccionan para su comercialización gracias a una cadena de complicidad de larga data.
Así las cosas por la ciudad de Carnaval, mientras discuten si se bajan los sueldos los políticos de turno, nuestros gurises mueren lentamente por la gran subasta de drogas.