Radars and “suicide” drones to stop the new Russian offensive in Ukraine.
Tras 51 días de guerra, el Ejército ruso prepara su gran ofensiva contra el Donbás.
La guerra de Ucrania ha entrado en una nueva fase en la que Rusia está concentrando sus esfuerzos para lanzar una gran ofensiva en la zona del Donbás, en el Este del país, a la que los ucranianos podrían responder con más radares antifuego, que calculan desde dónde se está disparando, y más drones “suicidas”, entre otro armamento.
La nueva estrategia de Rusia será similar a la que utilizó en la segunda guerra de Chechenia: ir batiendo el terreno y arrasando, con lo que se evita el contacto directo para minimizar las bajas propias, señala el teniente general del Ejército del Aire Juan Antonio del Castillo, que analiza con Efe cuáles son las armas rusas y cómo Ucrania las está contrarrestando.
LAS ARMAS DE UCRANIA.
Ucrania dispone de sistemas de artillería terrestre y lanzacohetes múltiples similares a los de Rusia. Con esto, más los misiles anticarro y tierra-aire, así como los drones, han dado la “gran batalla” a los rusos.
Así, los misiles anticarro: Javelin y Nex Generation Light anti-tank Weapon (NLAW). De los primeros, Estados Unidos le ha dado 2.600 y otros 2.000 están en camino. El misil se guía solo hacia el objetivo después del lanzamiento, lo que permite al artillero ponerse a cubierto para evitar el contraataque o cargar uno nuevo. Es efectivo a distancias entre 75 y 4.750 metros.
MÁS MISILES, RADARES Y DRONES.
La gran duda es cómo va a ser la nueva ofensiva y qué se puede hacer. Está claro que Occidente seguirá apoyando a Ucrania, y eso significa darle más misiles contra aeronaves Stinger, más misiles contra carro Javelin y NLAW y drones, especialmente los “kamikaze”. “Éstos ya, a toda velocidad”, asegura el teniente general Del Castillo.
Se trata del Switchblade 300, un vehículo aéreo no tripulado, un “merodeador” ideal para usar contra objetivos más allá de la línea de visión.
Portátil y de despliegue rápido desde plataformas aéreas, marítimas o terrestres, este dron “suicida” ofrece una mayor letalidad con coordenadas GPS en tiempo real y dispone de vídeo para una orientación precisa con bajos efectos colaterales.
Desde el comienzo de la guerra Estados Unidos ha entrenado a un pequeño número de soldados ucranianos en su manejo.
Otra propuesta del mundo occidental es dotar a las tropas ucranianas de más radares contrafuego, aquellos que detectan desde donde se está disparando, dónde está el lanzacohetes.
El teniente general Del Castillo advierte de que “aún no se han puesto las cartas boca arriba” sobre si el nuevo plan de Rusia incluye a Odesa, el puerto por donde sale el 80 % del comercio ucraniano.
En ese caso se estaría pensando en proporcionar a los ucranianos unos misiles noruegos “muy buenos” con los que impedir a los buques rusos apoyar desde el mar una eventual operación terrestre que se acercase a Odesa, explica este militar.