March a new car for Bahillo, the other one he destroyed.
El automóvil del ministro Bahillo chocó un perro, no paró para revisar el vehículo ni para saber del animal. Los destrozos costarán cientos de miles de pesos al erario público.
Los funcionarios se toman como de su propiedad, los bienes que se disponen ellos mismos con el dinero del Estado (los contribuyentes).
Sembrada la administración pública de ejemplos de lo que es un secreto a voces. Camionetas, autos, motos, mobiliario, todo eso y más, son usados sin importar ningún cuidado. Se rompe… se compra otro.
Pero hay casos que realmente deben ser tomados con la mayor seriedad que se deba, por la gravedad del caso ya que involucra a un ministro.
Un auto perteneciente al Ministerio de Producción tuvo un incidente que le costará 400 mil pesos a los contribuyentes, para su arreglo.
El automóvil en cuestión es un Chevrolet Cruze (cuyo valor es de unos 5 millones de pesos) que en la rotonda de la Ruta 11 y 26, de la ciudad de Victoria, cuando el ministro venía de su casa de Gualeguaychú, colisionó un perro que destruyó parte del frente, la manguera del turbo y las poleas.
Pero lo grave de la situación fue que nadie se bajó, ni para ver que le pasó al animal (si necesitaba atención), ni para tratar de revisar el vehículo, como se hace en estos casos, pero el vehículo es del estado.
Así, tal como lo está leyendo: siguieron camino a Paraná. Indescriptible el recalentamiento del auto y el perjuicio que sufrió. Tanto es así que la reparación costará unos 400 mil pesos.
Gasto que no va a salir del bolsillo del ministro Juan José Bahillo, sí del de los contribuyentes.
Fuente: El Portal de Ricardo David.