Kiev expects new air strikes from Russia and calls on the population not to leave the shelters.
La lluvia de misiles y las arremetidas de artillería impactaron este sábado contra edificios y hasta un hospital pediátrico matando a un niño, hiriendo a dos y a dos adultos.
El gobierno ucraniano espera esta noche un recrudecimiento del ataque aéreo de Rusia sobre la capital Kiev, por lo que instó a la población a no salir de los refugios.
La batalla por Kiev es cada vez más feroz. Desde la tarde del sábado, y hasta el lunes por la mañana, un toque de queda total transformará la capital en una ciudad fantasma: podrán circular solo los militares y los civiles enrolados con la movilización general de defensa.
“Quien sea encontrado por la calle, será tratado como un enemigo”, avisó el alcalde Vitalij Klitschko, ex púgil que prometió combatir y morir por la patria.
La capital permanece, en tanto, bajo asedio, entre sirenas de alarma y edificios derrumbados. Como el edificio residencial afectado por un misil en la noche entre el viernes y el sábado, que Moscú niega, pero que tomó como blanco, asegurando que apunta solo a infraestructuras militares. La lluvia de misiles y las arremetidas de artillería incluso impactaron en un hospital pediátrico matando a un niño, hiriendo a dos y a dos adultos.
Durante la jornada de hoy, el presidente ucraniano Volodomir Zelensky mantuvo conversaciones con la presidenta de la Comisión Europea Ursula Von der Leyen; el primer ministro italiano Mario Draghi y el presidente indio Ram Nath Kovind, a quien le habló de “100 mil invasores en nuestro territorio”.
También habló con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien aseguró a Zelensky que “fortalecerá la asistencia humanitaria al pueblo ucraniano” y con el papa Francisco, expresó “su más profundo dolor por los trágicos acontecimientos que están teniendo lugar” en Ucrania.
El temor concierne a las infiltraciones de saboteadores enemigos, en una ciudad inmersa en el caos de un éxodo masivo a bordo de los últimos trenes en partida. Según la ACNUR, los refugiados en los países vecinos en 3 días de guerra son más de 150.000, más de la mitad de ellos en Polonia.
Llega la ayuda.
“Los ocupantes querían bloquear el centro de nuestro Estado y poner sus títeres aquí como en Donetsk. Hemos roto sus planes”, insiste Zelensky, que apela a la resistencia popular y asegura que en breve “llegarán armas de los socios” también europeos, luego de que el presidente estadounidense, Joe Biden, prometiese otros 600 millones de dólares en ayuda militar.
También llegará ayuda de Berlín, donde Olaf Scholz dio vía libre al suministro de miles de armas antitanque y 500 misiles tierra-aire Stinger porque, explica el canciller, esta agresión marca “un cambio trascendental” para Europa.
Bélgica enviará 2.000 ametralladoras y 3.800 toneladas de combustible, mientras en los próximos días deberían llegar nuevas italianas, incluso de carácter militar. Iniciativas análogas son esperadas del presidente francés, Emmanuel Macron, según el cual “esta guerra durará mucho tiempo”.
Mañana, no por casualidad, se reunirán los ministros de Exteriores UE para evaluar el apoyo mediante la activación del European Peace Facility: en sustancia fondos y equipamientos para la defensa de Kiev.
Los enfrentamientos en Kiev dejaron decenas de muertos.
Las tropas ucranianas resistían este sábado en las calles de Kiev al avance de las fuerzas rusas, que intentaban tomar el control de la capital, en el tercer día de la invasión lanzada por el presidente Vladimir Putin.
El Kremlin, en tanto, acusó a Ucrania de haber arruinado una tregua al “rechazar las negociaciones”, por lo que se decidió reanudar la ofensiva contra el país vecino.
Zelenski ayer difundió fotos en uniforme militar, parapetado en una suerte de trinchera, aunque desde Rusia se aseguró que se trataban de imágenes de días anteriores.
Un total de 198 civiles ucranianos murieron y más de mil resultaron heridos desde que Rusia comenzó su ataque a gran escala contra su vecino, indicó el ministro de Salud de Ucrania, Viktor Liashko, en redes sociales.
Decenas de militares ucranianos también perdieron la vida, mientras que del lado ruso no se brindó ninguna información, pero Kiev afirma que infligirá duras bajas al ejército invasor.
Si bien las fuerzas rusas atacan en diferentes partes de Ucrania, su objetivo principal parece ser la capital Kiev, escenario de combates desde el viernes y que este sábado sufrió ataques con misiles.
“En Kiev, los combates violentos siguen. El ejército ucraniano contiene a los saboteadores rusos”, indicó el servicio de comunicaciones especiales de Ucrania en su cuenta de Telegram, pidiendo a los ciudadanos protegerse en refugios.
Un misil ruso cayó en un gran edificio residencial de Kiev, como se vio en un video que se viralizó, aunque no se registraron victimas.
“Kiev, nuestra espléndida y apacible ciudad, sobrevivió a una nueva noche de ataques de las fuerzas terrestres rusas y a los misiles. Uno de ellos impactó en un inmueble residencial en Kiev”, indicó el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano Dmytro Kuleba.