El Presidente rechazó que el país atraviese un ciclo contractivo tras la caída del 2,9% en julio y atribuyó las variaciones a distorsiones metodológicas y cambios estructurales.
El presidente Javier Milei rechazó este domingo los planteos de sectores políticos y analistas sobre una inminente recesión en la Argentina y defendió enfáticamente el rumbo de su programa económico. Durante una entrevista televisiva otorgada a la señal LN+, el jefe de Estado afirmó que la economía del país se encuentra en una fase de transformación profunda y sostuvo que los indicadores de consumo marcan niveles récord en la comparación histórica.
Cuestionamientos a la metodología del EMAE.
Frente a la controversia generada por los datos oficiales que registraron una contracción del 2,9% en la actividad económica durante julio —el descenso mensual más pronunciado desde la pandemia de 2020—, el mandatario le restó dramatismo a la cifra y cuestionó los criterios con los que se elaboran las mediciones desestacionalizadas.
“Usted fecha una recesión cuando tiene dos trimestres consecutivos de caída. Una de las cosas que pasa con los indicadores desestacionalizados es que se arman en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los ponderadores de los desestacionalizados están arrojando cualquier cosa”, afirmó Milei.
El Presidente remarcó la volatilidad habitual que presenta la serie del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y explicó que, por esa razón, la administración nacional prioriza el análisis de los datos de tendencia-ciclo, los cuales atenúan las fluctuaciones de corto plazo y reflejan el comportamiento estructural del sistema productivo.
Reconfiguración del modelo y debate público.
Según la visión expuesta por el Ejecutivo, la economía atraviesa un proceso de reasignación de recursos en el que conviven sectores en expansión con otros que experimentan bajas temporales mientras se corrigen las distorsiones acumuladas.
El diagnóstico oficial busca relativizar las voces de alarma generadas por la baja de julio y las recientes revisiones de proyecciones por parte de entidades financieras privadas internacionales. En tanto, desde sectores de la oposición expresaron su preocupación por el impacto de las cifras en la actividad general y los niveles de empleo, mientras el Gobierno insiste en que no existen condiciones técnicas para hablar de un ciclo recesivo generalizado.
Redacción: Nova Comunicaciones.


