Unusual: known delinquent as “THE CAT” fell again, about 15 years ago that enters and leaves.
“El gato”, ladrón en bicicleta amante de lo ajeno, recorre la ciudad de Gualeguay en busca de la oportunidad.
Ocurrió en la ciudad entrerriana de Gualeguay, cuando una vecina alerta a través del 911, de un posible ilícito en una vivienda jurisdicción de Comisaría segunda, ya que al momento de hacerse presente a realizar sus quehaceres domésticos, se percata de un vidrio roto en una dependencia contigua a la casa quinta, desde donde nota a simple vista la faltante de una garrafa de 10 kilos, entre otras cosas, no pudiendo detallarlas en ese momento hasta la llegada de los dueños de casa.
Es de destacar que unos minutos antes al aviso de la mujer de la vivienda, personal de 911 recibe un llamado donde unos vecinos alertaban sobre la presencia de un hombre sospechoso saliendo del lugar, brindando sus características físicas y de la bicicleta en la que se conducía, logrando interceptarlo a los pocos minutos en calle 24 y 120, reconociéndolo a simple vista ya que se trataba de “El gato”, un viejo conocido del mundo del hampa, el cual desde hace más de 15 años registra innumerables ingresos a esta departamental de la ciudad de Gualeguay, por distintos delitos de hurto y robo.
El mismo al momento del alerta del hecho ya se hallaba en esta departamental bajo segura custodia, conforme lo ordenado por el Agente Fiscal en turno.
En horas de la tarde a su regreso se hacía presente en Comisaría segunda, la propietaria del lugar, quien venía a denunciar los elementos sustraídos. A raíz de ello, personal de comisaría segunda, realizaba allanamiento en el Barrio Pancho Ramírez, domicilio de “El gato”, donde convive junto a su familia, logrando el secuestro de la mayoría de los elementos sustraídos, ocultos debajo de su cama, para ser devueltos a sus legítimos dueños.
Es de destacar y para reflexionar que este sujeto sigue robando y hurtando cuanta cosa encuentra la oportunidad, vecinos que conviven a diario con nosotros, -de esos que muchas veces opinan indignados cuando la ley los alcanza-, que adquieren estos elementos mal habidos, y la mayoría de las veces a sabiendas de su origen ilícito, de que alguien los compró con el fruto de su esfuerzo, de su trabajo digno.