Un alarmante diagnóstico sobre la realidad laboral de la juventud argentina reveló que el 70% de las personas entre 18 y 29 años enfrenta serias dificultades de inserción en el mercado de trabajo formal. Según el más reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), siete de cada diez jóvenes se encuentran actualmente inactivos, desocupados o sumergidos en el empleo precario e informal.
Para analizar estas cifras, Eduardo Donza, investigador del Observatorio de la UCA, dialogó con Nelson Castro en el programa Vamos Rivadavia (Radio Rivadavia), donde advirtió sobre el impacto estructural de este fenómeno en las trayectorias de las nuevas generaciones.
“Estamos frente a un problema estructural donde el mercado de trabajo no logra absorber el bono demográfico juvenil. Esto condiciona no solo el presente de los jóvenes, sino también su futuro previsional y su desarrollo profesional”, destacó Donza durante la entrevista.
Radiografía de la precariedad juvenil.
El estudio expone la fragmentación del panorama laboral para la franja de 18 a 29 años a través de los siguientes indicadores clave:
Precarización y subempleo: La gran mayoría de los jóvenes ocupados trabaja sin aportes a la seguridad social, sin aguinaldo ni vacaciones pagas, desempeñándose en changas, emprendimientos de subsistencia o puestos no registrados.
Desocupación estructural: La tasa de desempleo en este grupo etario duplica la media nacional, afectando con mayor severidad a los estratos socioeconómicos más vulnerables.
Inactividad y barreras de acceso: Un porcentaje significativo ni busca empleo ni estudia, en muchos casos desestimulados por la falta de oportunidades o condicionados por tareas de cuidado no remuneradas dentro del hogar.
Las causas del estancamiento.
Durante la charla con Nelson Castro, Donza remarcó que las principales trabas que enfrentan los jóvenes responden a una combinación de factores económicos y educativos:
Descalce educativo-laboral: Las exigencias del mercado no coinciden con la formación que reciben los jóvenes, acentuando la brecha entre la educación secundaria y las demandas técnicas actuales.
Falta de experiencia previa: El círculo vicioso de no conseguir empleo por no tener experiencia, y no obtener experiencia por no conseguir empleo.
Inestabilidad económica: La falta de creación de empleo formal privado de calidad en la última década, que empuja a las nuevas camadas a la informalidad.
El especialista concluyó en la necesidad urgente de diseñar políticas públicas articuladas entre el Estado, el sector privado y las instituciones educativas para garantizar incentivos a la contratación juvenil y programas de capacitación orientados a la inserción laboral real.
Redacción: Nova Comunicaciones.


