Tenemos un bonito atardecer: poco después de que se haya puesto el sol, no pierdas de vista el horizonte oeste. Allí te espera una escena preciosa: una finísima Luna creciente, de apenas día y medio de edad, colgando delicadamente en el crepúsculo.

Muy cerca de ella , a la izquierda, brillará con fuerza Venus, ese “lucero” inconfundible que domina el cielo del atardecer. Y sobre ellos, el mágico cúmulo de las Pléyades, las conocidas Siete Hermanas. Los tres formarán una especie de triángulo, dependiendo de tu ubicación.
No te lo puedes perder!!! Y además mañana 19, la Luna irá desplazándose junto a Venus y las Pléyades, creando una alineación digna de admirar.


