Novedad bioenergética.
El insumo fue diseñado para el procesamiento de maíz y permite superar los rendimientos estándar de la industria, reduciendo costos operativos sin generar riesgos ambientales.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación aprobó la comercialización de una nueva levadura genéticamente modificada a través de la Resolución N° 171/2026. El desarrollo está orientado a la producción de bioetanol combustible a partir de maíz y responde a los desafíos del sector bioenergético: maximizar la eficiencia en los procesos, elevar los rendimientos por tonelada y minimizar los costos de producción.
El dictamen técnico favorable estuvo a cargo de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), organismo que evaluó la bioseguridad del microorganismo antes de dar luz verde a su utilización industrial.
Puntos clave del dictamen técnico.
Estabilidad genética: La evaluación determinó que las modificaciones introducidas son estables y específicas para la función requerida.
Perfil de bioseguridad: El organismo no presenta mayor capacidad de supervivencia ni exhibe características de patogenicidad o toxigenicidad en comparación con la cepa comercial convencional.
Sin impacto ambiental: Dado su uso estrictamente confinado al ámbito industrial, la CONABIA concluyó que no representa un riesgo adicional para el agroecosistema ni para el medio ambiente respecto de su contraparte no modificada.
Con este marco regulatoria, el país suma una herramienta biotecnológica clave para el procesamiento de granos. La medida busca fortalecer la competitividad de la cadena del maíz y consolidar el perfil innovador del sector bioenergético nacional en el mercado de combustibles renovables.
Redacción: Nova Comunicaciones.


