Buenos Aires – En un paso estratégico clave para la defensa de los intereses soberanos en el mar, la Armada Argentina y la Embajada de los Estados Unidos en Argentina formalizaron una Carta de Intención para lanzar un programa de cooperación técnica y operativa con una proyección de cinco años.
Este convenio busca elevar sustancialmente las capacidades de vigilancia, patrullaje y control de los espacios marítimos bajo jurisdicción nacional.
El acuerdo, diseñado para optimizar la respuesta ante actividades ilícitas y fortalecer la protección de los recursos estratégicos, contempla una profunda modernización tecnológica y la incorporación de activos de última generación para las fuerzas navales.
Modernización tecnológica y nuevas plataformas.
El plan de cooperación, que se ejecutará en el mediano plazo, se centra en cuatro pilares fundamentales:
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Modernización del B-200M Cormorán: La aeronave será dotada de tecnología de vanguardia, incluyendo sensores multiespectrales, avanzados sistemas de comando y control, comunicaciones seguras y sistemas de enlace de datos, lo que permitirá una mayor eficiencia en la detección de objetivos.
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Incorporación de patrulleros marítimos: El programa contempla la provisión de dos aeronaves TEXTRON B-360ER MPA, configuradas específicamente para misiones de patrulla marítima, una herramienta esencial para la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva (ZEE).
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Capacidades aéreas no tripuladas: Se integrarán drones de despegue vertical (VTOL) diseñados para operar desde los patrulleros oceánicos de la Armada, extendiendo el alcance y la capacidad de monitoreo de las unidades de superficie.
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Simulación para los P-3C Orión: Con el objetivo de optimizar la formación de las tripulaciones de los recientemente incorporados aviones de exploración de largo alcance P-3C Orión, se sumará un simulador de vuelo de última generación.
Defensa soberana y visión estratégica.
Este fortalecimiento no solo representa una mejora en el equipamiento, sino un salto cualitativo en la capacidad de monitoreo y respuesta frente a cualquier amenaza o actividad ilegal en el Atlántico Sur.
La iniciativa se enmarca dentro del proceso sostenido de modernización y recuperación de capacidades que viene llevando adelante el Estado argentino para sus Fuerzas Armadas. Con estas nuevas herramientas, la Armada Argentina consolida su presencia y profesionalismo, reafirmando el compromiso ineludible de proteger la soberanía marítima y asegurar la integridad de los intereses estratégicos del país mediante el despliegue de tecnología avanzada y personal altamente capacitado.
Redacción: Nova Comunicaciones.


