Un incidente reciente en el Hogar de Niñas de la ciudad desató una serie de graves acusaciones sobre presuntos abusos a menores. Mientras el silencio institucional y mediático parece imperar, una voz local exige respuestas sobre una supuesta red de complicidad.
El hecho desencadenante en el Hogar de Niñas.
La alarma sonó días atrás cuando efectivos de la policía local tuvieron que intervenir de urgencia en el Hogar de Niñas de Gualeguay. Tres menores de edad fueron halladas en el techo de la institución en circunstancias confusas. Lo que inicialmente fue tratado como una intervención policial de rutina, destapó una trama mucho más oscura y preocupante, dando pie a las investigaciones preliminares del periodismo local.
Las acusaciones de RadioGuay.
Frente al hermetismo general, el periodista Mario Ramón González, titular de RadioGuay, hizo públicas una serie de denuncias de extrema gravedad. De acuerdo con las declaraciones del comunicador, el incidente en el techo ocultaba una realidad alarmante sobre el trato a las menores.
González ha planteado públicamente los siguientes puntos críticos.
Abuso y vulnerabilidad: Las tres niñas involucradas habrían estado bajo los efectos de drogas y habrían sido víctimas de violación.
Falta de información: Se desconoce el paradero seguro, el estado de salud físico y la contención psicológica actual de las víctimas.
Presunto encubrimiento: El comunicador señala que detrás de estos aberrantes hechos existiría una red de protección que involucra a empresarios, figuras políticas y jueces de la región.
Un silencio mediático alarmante.
A pesar de la gravedad de los presuntos delitos, González parece haber quedado solo en su reclamo. La situación ha sido descrita como la de “Juan el Bautista predicando en el desierto”, dado que ningún otro medio de comunicación local o regional ha brindado apoyo ni se ha hecho eco de estas acusaciones públicas.
“Yo lo voy a reclamar hasta saber el estado de las víctimas, dónde y cómo están, y qué hay detrás”, es la consigna que sostiene el periodista frente al mutismo general. Ante un escenario donde “nadie dice nada”, la presión recae ahora sobre las autoridades judiciales para que inicien una investigación transparente que esclarezca los hechos y garantice la seguridad de las menores.
Redacción: Nova Comunicaciones.


