El reconocimiento otorgado por las Naciones Unidas destaca la calidad de los datos del país, mientras los indicadores oficiales ratifican una tendencia a la baja en los índices de criminalidad.
BUENOS AIRES – En un informe reciente que marca un hito en la gestión de seguridad pública, Argentina ha sido ratificada como el país con menores índices de violencia en toda Latinoamérica y el Caribe. Este posicionamiento, que consolida a la nación como un referente regional en la materia, ha sido respaldado por un reconocimiento internacional de alto prestigio.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) otorgó a Argentina la calificación “A”, la distinción máxima en términos de calidad y transparencia estadística. Este sello de aprobación no solo valida la metodología y el rigor con el que el país procesa sus datos criminales, sino que también ofrece un respaldo objetivo a las políticas públicas implementadas actualmente.
Argentina se consolida como el país menos violento de Latinoamérica y el Caribe.
Además, Naciones Unidas nos otorgó la calificación “A”, la máxima distinción en calidad y transparencia estadística.
“A” de Argentina segura. Ley y orden. pic.twitter.com/QtErkVXXvq
— Alejandra Monteoliva (@AleMonteoliva) June 1, 2026
Hacia una “Argentina segura”.
Alejandra Monteoliva, referente en el área de seguridad, destacó la importancia de este doble logro. A través de sus plataformas oficiales, subrayó que este reconocimiento de la ONU es el resultado de un trabajo sostenido en la fiabilidad de las métricas.
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Liderazgo regional: La baja en los índices de violencia posiciona a Argentina como el territorio más seguro del bloque regional.
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Transparencia: La calificación “A” elimina las dudas sobre la veracidad de los datos, permitiendo una planificación basada en evidencia real.
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Estrategia: Bajo el concepto de “ley y orden”, la administración busca transformar este indicador en una ventaja comparativa para el desarrollo nacional.
Para los especialistas, la obtención de la nota máxima por parte de las Naciones Unidas es fundamental, ya que alinea los estándares locales con las mejores prácticas internacionales, permitiendo que la “Argentina segura” deje de ser una intención política para convertirse en una realidad verificable y auditada.
Redacción: Nova Comunicaciones.


