Due to inflation and the loss of purchasing power of wages, clothing sales in January fell by almost 15%.
Las ventas minoristas del sector textil e indumentaria se desplomaron en enero y profundizaron la tendencia decreciente que mostró el sector durante 2022. Ese proceso se explica por dos cuestiones principales: los aumentos de precio del año pasado -que estuvieron ampliamente por encima del promedio de la inflación- y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. En la industria argumentan que el impacto ya se siente en toda la cadena productiva.
El último relevamiento de ventas minoristas que realizó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) arrojó para el primer mes del año una baja del 0,3% interanual. Nuevamente, el rubro de peor “performance” fue el de textil e indumentaria, donde se observó una caída del 14,4% en ese período, en línea con la dinámica negativa que predomina desde el inicio del 2022.
Para el presidente de CAME, Alfredo González, la explicación en el retroceso del consumo tiene que ver con varios factores que juegan en contra. “La ropa subió mucho y la mayoría de los ingresos corrieron de atrás a los aumentos, por lo que la gente muchas veces focaliza su consumo en productos de primera necesidad. Los consumidores a veces buscan alternativas más baratas en los canales informales y eso nos perjudica. Otra razón que juega en contra es el encarecimiento del costo de financiación del Ahora 12″, detalló el empresario en diálogo con TN.
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