Thistle and milk thistle, two “miracles” that help regenerate the intestinal flora and purify the liver.
Típico de los meses más fríos, posee una sustancia, la inulina, que se añade a algunos prebióticos para regenerar la mucosa digestiva. Es agua en un 95% y cuenta con la capacidad de ayudar a depurar el hígado después de un exceso de alcohol, grasas o medicamentos.
De toda la gama de las verduras el cardo es, probablemente, una de las menos populares, pero no por ello menos interesante para la salud. Su presencia en la mesa se produce en los meses más fríos.
El cardo comparte, al igual que la alcachofa, una sustancia, la cinarina, responsable de otorgarle no sólo ese sabor amargo característico, sino también la propiedad de depurar la función hepática después de un exceso de alcohol, grasa, proteínas o algunos medicamentos. Como sucede con la mayoría de las hortalizas, «posee un elevado contenido de agua, alrededor de un 95 por ciento, hidratos de carbono y una moderada cantidad de fibra. Sin embargo, lo bueno de esta fibra es que cuenta con una parte importante de inulina, una variedad de fibra que alcanza el colon y se fermenta por las bacterias contribuyendo así a la regeneración de la flora intestinal», explica la doctora Marta Cuervo, profesora del departamento de Ciencias de la Alimentación, Fisiología y Toxicología de la Universidad de Navarra.