Obra de Amor: solidaridad-
Viviana y Sergio comenzaron su generosa obra allá por el año 2012. Frente a las necesidades más básicas que afectan a los niños del Barrio Toto Irigoyen, donde ellos viven, no dudaron en ofrecer su propia casa para crear un espacio que día a día se volvió una respuesta inmediata y concreta al padecer de estos chicos. Sólo con recursos propios, y con otras tantas necesidades a cuestas, comenzaron su labor.

En el camino muchas manos, igualmente generosas acompañaron esta tarea. Muchas personas anónimas y comprometidas que hicieron posible comenzar hoy la construcción del tan ansiado salón, que les permitirá ofrecer a estos pequeños abrigo y resguardo los días de lluvia, viento y frío.

