Siguen los testimonios, que complican al abogado.
Uno de los pibes que hace diez años era apenas un adolescente, que vivía en el albergue de menores de la provincia -con sede en Gualeguaychú- y que fue corrompido por Gustavo Rivas, declaró ayer y confirmó lo revelado por el testigo que compareció el lunes último. Según pudo saber ANALISIS, el joven -que en la actualidad tiene 24 años- reconoció que estuvo varias veces en la casa de calle Mitre 7 y que Rivas les pagaba dinero “para comprar cigarrillos y droga”, a cambio de sexo. También sostuvo que un joven de unos 21 años era quien oficiaba de nexo entre ellos y Rivas, aunque habría fallecido. Se espera que en próximos días se conozca la imputación contra el abogado, que determinaría su citación a indagatoria.(de ANALISIS DIGITAL)
Uno de los cuatro adolescentes que concurrían a la vivienda del abogado Gustavo Rivas -denunciado por corrupción de menores y facilitación de la prostitución- declaró ayer en Tribunales, ante la fiscal Martina Cedrés. El joven, que en el 2007 tenía catorce años, confirmó lo indicado el último lunes por un preceptor del albergue oficial “Manuel Alarcón”, que dependía del entonces Consejo Provincial del Menor. Dijo que tanto él como otros tres chicos que también estaban alojados en el establecimiento, concurrieron a la casa de calle Mitre 7, donde reside Rivas, para practicarle favores sexuales a cambio de dinero.
No obstante, el joven sostuvo que él no tuvo relaciones sexuales con el abogado, pero sí sus otros compañeros. “Yo me quedaba abajo, en el living y no subía a la habitación”, remarcó, mientras sus amigos, que también tenían 15 años, cumplían con las exigencias del letrado en cuestión. Dijo que él se enteró de sus amigos, que a ellos les pasaba primero una película pornográfica y luego los manoseaba, les practicaba sexo oral y se hacía penetrar cuantas veces fuera necesario. También sostuvo que un joven de unos 21 años, que trabajaba en el albergue, era quien oficiaba de nexo entre ellos y Rivas, aunque habría fallecido. “Si precisan dinero, tienen que ir a lo de Gustavito. Yo les organizo”, les manifestaba siempre y tras ello acordaba los encuentros en la casa de Mitre 7, a escasos metros de la Jefatura Departamental de Policía de Gualeguaychú y a 200 metros del edificio tribunalicio.
De esta manera se ratificó lo denunciado en el mediodía del lunes por un entonces operador del albergue de menores que funcionaba en la esquina de calles Bolívar y San Lorenzo, en proximidades de la costanera de Gualeguaychú. Este último declaró en detalle cómo Rivas le pagaba diez pesos cada uno, a cuatro pibes de entre 15 y 16 años, a cambio de sexo. “Ese dinero lo utilizaban para luego comprar algo de droga y tras ello retornaban al albergue”, indicó el ex operador de los jóvenes, que declaró bajo “identidad reservada”, ante la Fiscalía de Gualeguaychú.
Según su relato, Rivas los hacía ir todos los viernes, en horario vespertino, “bañados y perfumados”. Incluso, les pedía entrar de a uno a su domicilio de calle Mitre 7 y el resto de los pibes tenían que esperarlo en la plaza, ubicada en las inmediaciones de su residencia y frente a la Jefatura Departamental de Policía. Cada uno de ello sometía sexualmente al conocido abogado y cuando terminaba con tal tarea, debía ir hasta la plaza y avisarle al siguiente, para que también cumpliera con los requerimientos sexuales del letrado. Los pibes tenían entre 15 y 16 años y sabían que debían estar antes de las once de la noche en el albergue. Siempre estaban no más de dos horas en cercanías de la casa de Rivas, para cumplir con los requerimientos sexuales.


