En Brasil
El pequeño, llamado Lorenzo, estaba jugando en el patio de su casa cuando se encontró con el animal. Se lo llevó a la boca, como si fuera un juguete.
Un niño de un año y cinco meses, llamado Lorenzo, mató ayer a una serpiente venenosa y lo hizo a mordiscos. El pequeño estaba jugando en el patio de su casa, cuando se encontró con el animal. Fue en Mostardas, ciudad del estado brasileño de Río Grande do Sul, una región urbana en la que, según los familiares del menor, no es común ver serpientes, informó la agencia EFE.


