Buenos Aires — El Gobierno argentino emitió un comunicado oficial expresando su “más enérgico rechazo” ante recientes maniobras navales británicas en el Atlántico Sur. La protesta, originada por el tránsito no notificado del buque HMS Medway por aguas jurisdiccionales argentinas, eleva nuevamente el reclamo diplomático en torno a la histórica Cuestión Malvinas.
Los detalles del incidente.
De acuerdo con el documento emitido por la Cancillería, el pasado 13 de julio, por instrucción del Canciller Quirno, el Estado argentino presentó una nota de queja formal ante la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
El eje del conflicto radica en los movimientos del HMS Medway, una embarcación militar que el gobierno argentino denuncia como “ilegalmente destacada en las Islas Malvinas”. Según el comunicado, el navío se desplazó hacia la costa continental realizando un tránsito directo por el Mar Territorial argentino. La queja subraya que estos movimientos fueron inconsultos y no contaron con la debida notificación previa que exigen los tratados vigentes.
Violación de acuerdos bilaterales y normativas de la ONU.
La Cancillería califica el hecho como una inmersión militar que se suma a una “política sostenida de actos unilaterales”. El documento detalla que el accionar británico supone una infracción directa a los siguientes compromisos:
Declaración Conjunta de 1991: Se acusa al Reino Unido de incumplir los compromisos asumidos el 25 de septiembre de 1991, específicamente el apartado I.2 referido a las “Medidas de fortalecimiento de la confianza” en el orden militar.
Resolución 31/49 de la ONU: El gobierno argentino enmarca estos movimientos como una contravención a las normativas de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual prohíbe explícitamente a ambas naciones introducir modificaciones unilaterales en la situación de las islas mientras la controversia de soberanía permanezca sin solución.
“Lejos de generar las condiciones de confianza y entendimiento que exige una relación bilateral madura, estas acciones profundizan las tensiones en el Atlántico Sur, desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos por avanzar hacia una solución pacífica,” detalla tajantemente el comunicado oficial.
Reafirmación de los derechos soberanos.
En el tramo final del documento, la República Argentina aprovechó la instancia para ratificar su histórico reclamo. El Estado nacional reafirmó una vez más sus “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía” no solo sobre las Islas Malvinas, sino también sobre las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y todos los espacios marítimos circundantes.
La misiva diplomática cierra con una consigna institucional innegociable para la política exterior del país: “Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”.
Redacción: Nova Comunicaciones.


