Santa Fe: they prosecuted for drug trafficking and money laundering a band that broke up with 400 kilos of cocaine.
La organización delictiva, que dispuso de una flota de más de 30 vehículos adquiridos con recursos ilícitos, había ingresado la droga desde Paraguay en una avioneta.
Un juez federal de Santa Fe procesó a los cinco miembros de una banda narco desbaratada hace un mes con casi 400 kilos de cocaína, y a tres de ellos también los acusó de lavado de activos, al considerar que dispusieron de una flota de más de 30 vehículos adquiridos con recursos de origen ilícito.
La investigación se inició cuando Gendarmería Nacional detectó en 2019 que un presunto cargamento de droga había ingresado al país desde Paraguay en una avioneta, el cual fue arrojado en un campo cercano a la localidad santafesina de Larrechea.
Según el procesamiento, los miembros de la banda circulaban en autos de lujo, realizaban viajes a destinos del Caribe y compraban habitualmente divisas en el mercado legal y en el informal, además de registrar algunos cruces fronterizos hacia países del norte.
Los procesados por el juez federal Marcelo Bailaque son Gustavo Daniel Núñez y Sebastián Osvaldo Romero, ambos considerados como organizaciones del tráfico de estupefacientes-, Jorgelina Galligani (una docente y gestora que es pareja de Romera), María José Núñez (hermana del primero) y Matías Ezequiel Tomei.
A instancia de la investigación realizada por el fiscal federa l Walter Rodríguez, el juez procesó a todos por narcotráfico aunque con distintos roles, y a Núñez, Romera y Galligani por lavado de activos.
Según la investigación, en los últimos años adquirieron –y en muchos casos vendieron enseguida para “desvanecer los rastros de ilicitud, 31 vehículos entre los que hay camiones, camionetas de alta gama, pick up y otros vehículos.
El juez destacó en su resolución “la insuficiencia de recursos de origen lícito declarados por parte de Núñez, Romera y Galligani que permitan justificar la adquisición de los bienes” en su poder o relacionados a ellos a través de supuestos testaferros, “a lo que se suma la ausencia de otro canal que pudiese armonizar razonablemente la proporcionalidad del caudal de bienes incorporados a su patrimonio”.
También sostuvo que, si bien Gustavo Núñez es propietario de una empresa de transporte de camiones, de acuerdo a los registros oficiales la misma “no producen rédito económico”.
La banda, que era seguida por la Policía Federal y sus comunicaciones interceptadas desde hacía casi un año, cayó el 18 de junio pasado cuando el juez ordenó 9 allanamientos pedidos por el fiscal en localidades del sur de Santa Fe.
En una cochera alquilada por la hermana de Núñez en Villa Gobernador Gálvez, personal de la PFA encontró secuestró “369 panes de cocaína con un peso total aproximado de 391,920 kilogramos”, según el fallo.