International claim for the death sentence of Iranian footballer Amir Nasr-Azadani.
El deportista había participado de las protestas en favor de los derechos humanos de las mujeres que sacuden al país y ahora enfrenta la pena máxima.
El mundo se ha levantado en contra de la reciente decisión del régimen de Irán de ejecutar a un jugador de fútbol que participó en las protestas que llevan varios meses en el país. Se trata de Amir Nasr-Azadani, de 26 años, que este martes fue condenado a muerte, en línea con las sentencias ya ejecutadas en las últimas semanas contra los manifestantes Mohsen Shekari y Majid Reza Rahnavard.
Nasr-Azadani está acusado de un delito conocido como ‘miharebeh’, que traducido significa ‘enemistad con Dios’.
La Federación Internacional de Asociaciones de Futbolistas Profesionales (FIFPRO) expresó su repudio y conmoción ante el hecho y pidió a las autoridades iraníes que levanten la pena que pesa sobre el joven.


