En un anuncio cargado de simbolismo bélico y ambición económica, el Presidente adelantó la creación de un nuevo esquema de incentivos que busca superar al régimen actual, apuntando a industrias que hoy no tienen presencia en el país.
BUENOS AIRES – En lo que calificó como una “mega bomba” lanzada desde la aeronave presidencial, el Gobierno Nacional confirmó que enviará al Congreso de la Nación un proyecto de ley para implementar el denominado “Súper RIGI”. Este nuevo marco normativo pretende profundizar los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) vigente, con el objetivo de atraer capitales hacia sectores productivos que, hasta la fecha, no existen en la estructura económica argentina.
Un salto cuantitativo y cualitativo.
Fiel a su estilo disruptivo, el mandatario apeló a una metáfora particular para dimensionar el impacto de la medida: “Dado que no podemos comprarnos un B2 Spirit, no me queda otra que lanzar una mega bomba desde el avión presidencial”, ironizó, haciendo referencia al bombardero furtivo estadounidense, para ilustrar el peso institucional y económico del anuncio.
Según los lineamientos adelantados, el Súper RIGI no será una mera extensión del régimen anterior, sino una evolución con “mayores ventajas” competitivas. La diferencia fundamental radica en su enfoque: mientras el RIGI original se centró en sectores estratégicos tradicionales (como minería y energía), esta nueva iniciativa está diseñada para fomentar la creación de sectores dinámicos completamente nuevos.
Los ejes del proyecto.
El Gobierno sostiene que el Súper RIGI permitirá la emergencia de empresas capaces de satisfacer necesidades productivas de vanguardia. Entre los puntos clave que se esperan en el articulado destacan:
- Ventajas superadoras: Beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios más agresivos que los actuales para garantizar la rentabilidad en mercados de alto riesgo tecnológico o de innovación.
- Sectores “inexistentes”: El foco estará puesto en industrias que hoy no tienen operatividad en Argentina, buscando diversificar la matriz productiva de forma radical.
- Multiplicación del empleo: El Ejecutivo proyecta que la llegada de estas nuevas industrias generará un efecto multiplicador en la demanda de mano de obra calificada y servicios asociados.
Impacto esperado.
Desde el entorno presidencial aseguran que esta ley es la pieza que falta para terminar de dinamizar la economía real. “Se podrán crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades de los nuevos sectores dinámicos al tiempo que se multiplicará la cantidad de empleos”, reza el comunicado preliminar.
El proyecto iniciará su camino parlamentario en los próximos días, donde el oficialismo buscará sumar voluntades bajo la premisa de que el Súper RIGI representa un salto hacia la modernización definitiva del aparato productivo nacional.
Redacción: Nova Comunicaciones.


