El canciller cruzó duro a la vicepresidenta luego de que esta cuestionara la salud mental del Presidente. Se sumó al reclamo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, para que dé un paso al costado.
La tensión dentro del Gobierno nacional sumó un capítulo decisivo. El canciller Pablo Quirno exigió públicamente que la vicepresidenta Victoria Villarruel se aparte de la primera línea del Ejecutivo, luego de que la titular del Senado vertiera duras declaraciones sobre la salud mental de Javier Milei.
Con sus dichos, Quirno profundizó la brecha que divide al núcleo duro libertario de la Vicepresidencia y respaldó de forma explícita la postura del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien días atrás había sugerido que los dirigentes disconformes debían dar un paso al costado, armar un proyecto propio y competir.
Puntos clave del conflicto:
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El pedido directo: “Que se corra”, lanzó el canciller en televisión. Calificó las palabras de Villarruel como “declaraciones muy desafortunadas” y argumentó que no es procedente referirse así a un jefe de Estado.
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Cuestionamiento a la gobernabilidad: Quirno sostuvo que la actitud de la vicepresidenta afecta la autoridad presidencial y reveló que las diferencias con ella existen desde el inicio de la gestión.
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La respuesta de Villarruel: Tras los dichos iniciales de Santilli, la titular del Senado acusó al jefe de Gabinete de intentar desestabilizar y de “conspirar contra el orden republicano”.
Un vínculo roto y múltiples frentes de conflicto.
La relación entre Villarruel y la cúpula del oficialismo acumula meses de deterioro. La vicepresidenta ya había protagonizado cruces con otros referentes del espacio, como el exfuncionario Manuel Adorni, e incidentes diplomáticos como su publicación sobre las Islas Malvinas tras la final del Mundial 2026, la cual generó malestar directo en Cancillería.
Con este nuevo embate, la cúpula libertaria busca aislar a la titular del Senado, dejando abierta una crisis institucional sin precedentes en lo que va del mandato
Redacción: Nova Comunicaciones


