The hidden misfortune: “drug trafficking, blood trafficking, and a solution from MAXAR Technologies”.
Entre Ríos es una provincia maravillosa pero arruinada por las drogas, los traficantes, los vendedores mayoristas, los dealers, los permisos de venta de sustancias ilegales, y los espacios del poder judicial que atacan como hienas a los centros de rehabilitación. Afirmó hoy el presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, Claudio Izaguirre a DIARIO NOVA.
El ingreso de drogas que se hace por distintos espacios a la Provincia de Entre Ríos, inunda cada localidad en forma ilimitada y aumenta la oferta inconmensurablemente, lo que trae como consecuencia que los jóvenes obnubilados por el consumo se accidenten, hagan brotes psicóticos y esquizofrénicos, se maten unos a otros o simplemente busquen la cárcel o el suicidio para acallar las culpas internas.
Una de las modalidades de ingreso de drogas a la provincia es vía terrestre y aquí no digo nada nuevo, pero a la vez me pregunto ¿Cuántas incautaciones de drogas se interceptan en las rutas que bajan de Misiones o Chaco? Entre Ríos tiene aquí los ojos vendados.
Otra modalidad es la de las barcazas que bajan desde la República del Paraguay con la línea de flotación por debajo del nivel del agua, mostrando la enorme carga que llevan la que es descargada en puertos clandestinos a la espera de la llegada de los vendedores mayoristas que colocan la carga en las distintas localidades. La barcazas tampoco se visualizan.
El estilo más utilizada para la introducción de drogas en Entre Ríos es la aeronáutica. Aviones Cessna de 6 plazas con cargas que no superan los 600 kilos de drogas llegan sin inconvenientes. Las pistas de aterrizaje clandestinas están diseminadas por toda la Provincia. Aterrizan, descargan, y parten raudos rumbo a Paraguay con su identificación alfanumérica tapada. También se utiliza arrojar desde el aire en lugares previamente señalizados por GPS, de esta forma la aeronave ni siquiera necesita tocar suelo entrerriano.
Todo el esfuerzo para distribuir drogas y en algún caso vuelven a Paraguay cargados con sangre lista para transfundir. Del comercio de sangre se habla poco y nada, en Paraguay este fluido vital es de altísimo costo y su comercialización deja enormes ganancias.
MAXAR.



