Desde la página de la organización ambiental salvemos el río Gualeguaychú se escribieron contundentes palabras, plasmadas en dicho lugar.
Cuando se intenta mirar para otro lado en escenarios donde la conciencia y la militancia ecológica no solo se erigen como una convicción sino que se nutren de la formación y el acceso al conocimiento de la diversidad, el diálogo de saberes científicos y populares, aún más fuerte será la contundencia de la confrontación. Y será así si el poder político no reacciona a tiempo.
Gualeguaychú no necesita antecedentes o pergaminos. Si hasta la Corte Internacional de La Haya empujó sus convicciones, no existen dudas que en el caso que nos ocupa, llegará hasta el fin o el inicio del mundo, nuevamente, de ser necesario.
Por: Jorge Daneri.
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