Una nueva investigación afirma que incluso pequeñas cantidades de actividad física podrían ser valiosas en las fases avanzadas del cáncer de pulmón.
Blow to lung cancer: exercise reduces the risk of mortality by 60% in one year.
El cáncer de pulmón mata cada año a más personas en todo el mundo que cualquier otro tipo de cáncer.
Avanzar en prevención y tratamiento es vital. Pero también resulta necesario potenciar otros tipos de abordaje terapéutico, como el ejercicio físico o el deporte. Así lo pone de relieve una nueva investigación dirigida por la Universidad de Curtin, en Australia, que ha descubierto que menos de cinco minutos de actividad física diaria podrían prolongar la vida de las personas que padecen formas inoperables de cáncer de pulmón.
“También debemos evaluar qué se puede hacer para animar a las personas con cáncer de pulmón inoperable a hacer más ejercicio, ya que el 24% de los participantes en el estudio realizaban menos de un minuto al día de actividad física de moderada a intensa”, reclama.
El profesor asociado Cavalheri afirmó que es importante adaptar cualquier actividad física o régimen de ejercicio a cada individuo, en lugar de centrarse en un conjunto de directrices que algunas personas pueden considerar inalcanzables. “Este planteamiento respeta la complejidad inherente a la experiencia del individuo y fomenta el desarrollo de estrategias que sean factibles y sostenibles, aumentando así la probabilidad de que adopten con éxito la actividad física como componente integral de sus vidas”, afirmó.
“Necesitamos un marco de apoyo que permita a las personas a las que se les acaba de diagnosticar un cáncer de pulmón inoperable participar en actividades físicas en función de sus circunstancias y objetivos únicos”, añade. Aunque a menudo se considera que el reposo en cama es la mejor opción cuando se está enfermo, el profesor adjunto Cavalheri subraya que el nuevo estudio forma parte de las crecientes pruebas de que mantenerse activo es beneficioso incluso cuando se padecen enfermedades graves como el cáncer.
“La asociación entre mayores niveles de actividad física y menor mortalidad corrobora los resultados de estudios anteriores en la población adulta general y en personas diagnosticadas de cáncer colorrectal, cáncer de mama, cáncer de próstata y enfermedad pulmonar obstructiva crónica”, afirmó. “Si se confirma esta asociación, se justifica la realización de ensayos controlados aleatorios en personas con cáncer de pulmón inoperable, con intervenciones diseñadas para mejorar los niveles de actividad física”.
El estudio se publicó en la revista Journal of Clinical Medicine.


