Los pilotos de los aviones hidrantes están acostumbrados a volar al ras del suelo: un trabajo clave para asistir a los brigadistas que luchan cuerpo a cuerpo con el fuego.
Lucas Castro es uno de los cuatro pilotos: tiene 33 años y es piloto aerofumigador desde los 20.
Los aviones hidrantes que combaten en el Delta lanzan el agua a menos de 10 metros de distancia del suelo.

