La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación emitió una serie de pautas y medidas preventivas dirigidas a los productores tamberos frente a las inclemencias asociadas al fenómeno climático El Niño. Bajo la premisa de que “planificar cuesta menos que corregir durante la emergencia”, el organismo remarcó la importancia de anticiparse para proteger el rodeo y sostener los niveles productivos.
Si bien el fenómeno meteorológico trae consigo una mayor disponibilidad de agua que beneficia la oferta forrajera, también conlleva dificultades operativas concretas: exceso de barro, complicaciones en el pastoreo y la alimentación diaria, así como riesgos sanitarios y de infraestructura.
Medidas previas a la llegada de las lluvias.
Para contrarrestar estos escenarios, la cartera de Agricultura instó a tomar decisiones estratégicas en los establecimientos antes de la llegada de las precipitaciones intensas:
Reservas forrajeras: Prever el acopio suficiente para asegurar el suministro alimentario.
Accesos y caminos: Acondicionar los ingresos, el patio de comidas y los callejones clave para el tránsito del ganado.
Plan sanitario: Mantener al día la nutrición y el esquema de vacunación de los animales.
Manejo durante períodos de humedad excesiva.
Asimismo, las recomendaciones señalan que cuidar el bienestar animal influye de manera directa en el rendimiento del tambo. Ante contextos de anegamiento o alta humedad, las pautas clave se enfocan en:
Reducir el nivel de estrés en las vacas.
Mantener zonas altas secas mediante el acondicionamiento y la limpieza constante de canales de drenaje.
Garantizar agua de calidad y alimentación balanceada.
Prevenir la aparición de enfermedades podales u otras patologías asociadas al barro.
Un rodeo sano responde con mayor resiliencia ante la adversidad climática, por lo que la prevención y la logística a tiempo resultan las mejores herramientas para el sector.
Redacción: Nova Comunicaciones.


