Frente a las probables lluvias extraordinarias en Corrientes y Misiones durante el segundo semestre, el organismo remarcó la importancia de alistar el rodeo y mantener los registros al día para facilitar evacuaciones rápidas.
Ante los pronósticos climáticos que prevén precipitaciones intensas y crecidas de ríos por la llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) emitió una alerta preventiva destinada a los productores ganaderos de Corrientes y Misiones. El objetivo principal es resguardar la sanidad animal, proteger el bienestar del rodeo y mitigar las pérdidas productivas.
Desde el Centro Regional Corrientes-Misiones remarcaron que actuar con anticipación es clave. Además del manejo logístico de los animales, el organismo hizo especial hincapié en la preparación documental del establecimiento, un factor fundamental para acelerar la asistencia pública en momentos críticos.
Requisitos clave: Padrón y traslado fluido.
Para evitar demoras administrativas durante una eventual emergencia, el SENASA solicitó a los productores:
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Actualizar el Renspa: Mantener al día el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios con el stock real de todas las especies. Esto permite confeccionar padrones de emergencia y coordinar la logística de ayuda sanitaria.
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Documentación para el tránsito (DT-e): Se prevé la habilitación de puestos estratégicos de emergencia en rutas y sociedades rurales para acelerar la emisión de la Documentación para el Tránsito Animal electrónico y acompañar la evacuación de las tropas.
Estrategias para el manejo y traslado del rodeo.
El organismo recomendó identificar previamente los potreros altos o zonas seguras, garantizar el acopio de alimento y agua potable, y organizar la logística antes de que comiencen los anegamientos.
Recomendaciones técnicas para la evacuación:
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Tiempo de acción: Iniciar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua.
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Manejo del estrés: Realizar arreos en grupos reducidos y evitar el cruce de corrientes peligrosas.
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Marcación rápida: Identificar a los animales aplicando pintura en aerosol veterinario sobre el lomo para facilitar su reconocimiento a distancia.
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En caso de encierro imprevisto: Si no es posible evacuar, abrir tranqueras y alambrados internos para que la hacienda busque por sí misma las zonas más elevadas.
La seguridad humana y el protocolo post-inundación.
El SENASA enfatizó que la seguridad de las personas es la prioridad absoluta. En ese sentido, se advirtió no ingresar al agua en zonas de corrientes fuertes ni dejar animales atados o encerrados en corrales bajos, dado que la imposibilidad de escapar representa una de las principales causas de mortandad.
Cuidados tras la bajada del agua:
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Suministrar agua segura para el consumo.
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Monitorear el estado de las pezuñas.
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Reforzar el plan sanitario para prevenir enfermedades recurrentes como leptospirosis, pietín y afecciones transmitidas por garrapatas (anaplasmosis y babesiosis).
Trabajo coordinado y antecedentes.
Frente a la posibilidad de que la fauna silvestre se desplace hacia zonas habitadas o elevadas, se solicita a la población no intentar capturar a los ejemplares y dar aviso inmediato a las autoridades.
El SENASA se encuentra articulando acciones con Defensa Civil, las Fuerzas Armadas, municipios, sociedades rurales y Parques Nacionales. Se toma como antecedente las graves inundaciones de 2017 en Corrientes, donde el trabajo coordinado entre organismos resultó determinante para minimizar las pérdidas de la producción ganadera.
Redacción: Nova comunicaciones.


