La asistencia enviada a raíz del desastre natural y la autorización de Caracas para el ingreso de un equipo consular abrieron un canal de contacto que, según la Cancillería, podría impulsar un deshielo en la relación bilateral.
En medio de la dramática emergencia humanitaria que atraviesa Venezuela tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio, el Gobierno argentino inició un proceso de acercamiento diplomático con el régimen de Nicolás Maduro. El objetivo inmediato es coordinar la asistencia en el terreno, pero desde el Palacio San Martín admiten que este canal de comunicación podría sentar las bases para recomponer los vínculos bilaterales, severamente dañados desde 2024.
La tragedia actual ha dejado un saldo oficial preliminar de 2.295 muertos y 11.267 heridos. Ante la magnitud del desastre, la respuesta humanitaria se ha convertido en el inesperado puente diplomático entre Buenos Aires y Caracas.
Un canal abierto por la emergencia.
El canciller argentino, Pablo Quirno, confirmó en conferencia de prensa que los contactos con las autoridades venezolanas tuvieron como fin principal relevar las necesidades más urgentes y coordinar los envíos de asistencia. Asimismo, anunció que Venezuela autorizó el ingreso de una comitiva diplomática especial.
“No tenemos hoy una representación consular fija en Venezuela y Venezuela ha accedido a que tengamos ese equipo consular allí”, explicó el ministro de Relaciones Exteriores.
Consultado sobre si este intercambio logístico podría derivar en una normalización formal de las relaciones, Quirno se mostró cauto pero optimista:
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Prioridad actual: La asistencia humanitaria y la protección de los ciudadanos argentinos en el país caribeño (donde ya se reportan al menos seis connacionales fallecidos y varios desaparecidos, entre ellos el niño Lucas Gámez).
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Perspectiva política: “Obviamente esto abre un espacio de diálogo que esperemos que termine en un entendimiento mejor al que teníamos antes de esta tragedia”, reconoció el canciller.
Cronología del apoyo argentino.
El despliegue solidario de Argentina comenzó de manera inmediata tras los sismos y se ha ejecutado en varias etapas:
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Viernes 26 de junio: Partió el primer envío desde Buenos Aires con 24 brigadistas, cuatro perros de búsqueda y rescate, y equipamiento especializado.
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Jueves 25 de junio: El canciller Quirno mantuvo una conversación directa con su par venezolano, Yván Gil, para transmitir la solidaridad del país y coordinar las tareas operativas.
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Martes 30 de junio: Despegaron otros dos aviones con 38 especialistas adicionales y más material técnico para reforzar las tareas de rescate entre los escombros.
De la ruptura electoral a la “mano extendida”.
Este acercamiento marca un giro drástico en la dinámica de ambos países. La ruptura diplomática total se consolidó tras las cuestionadas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 en Venezuela. En aquel momento, la postura de la Casa Rosada frente a los resultados derivó en una fractura regional: Caracas expulsó a los diplomáticos argentinos y retiró a su propio personal de Buenos Aires.
Sin embargo, la gravedad del terremoto obligó a dejar de lado, temporalmente, las diferencias ideológicas. A través de un comunicado oficial, la Presidencia de la Nación adoptó un tono estrictamente humanitario:
“Más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos, el presidente Javier Milei extiende su mano en solidaridad al pueblo venezolano frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional”.
Desde los pasillos de la Casa Rosada insisten en que el foco sigue puesto en la logística de emergencia y en asistir a los argentinos que quedaron heridos o varados. Con todo, las fuentes oficiales admiten que el deshielo ya comenzó, aunque advierten que el camino hacia una normalización diplomática plena con Venezuela será “lento”.
Redacción: Nova Comunicaciones.


