JUSTICIA
El fiscal federal se inclinó por apartar definitivamente al Presidente electo de ese caso que se inició durante su Jefatura de Gobierno porteña y por el que estuvo procesado.
El fiscal federal Jorge Di Lello dictaminó hoy a favor del sobreseimiento del presidente electo, Mauricio Macri, en la causa por las supuestas escuchas telefónicas ilegales desde el Gobierno porteño.
Fuentes judiciales informaron a la agencia DyN que el pronunciamiento del funcionario del Ministerio Público se inclinó por apartar definitivamente al próximo jefe de Estado de la causa en la que, en principio, había estado procesado.
El martes pasado, el juez federal Sebastián Casanello le envió la causa en vista a Di Lello para que se pronunciara sobre si correspondía elevar a juicio, sobreseer o pedir más pruebas contra Macri, antes de que asuma la Presidencia.
Luego de que los abogados del electo presidente Mauricio Macri volvieran a pedir la semana pasada su sobreseimiento en la causa en la que está involucrado por presunto espionaje ilegal, el juez federal Sebastián Casanello dispuso el cierre de la instrucción y le pidió opinión al fiscal Jorge Di Lello sobre si el aún jefe de Gobierno porteño debía ir a juicio o no. Ahora, quedó cerrada esa instancia.
Casanello ya había elevado a juicio al resto de los investigados en el expediente, entre ellos el ex agente de inteligencia de la Policía Federal Ciro James y el primer jefe de la Policía Metropolitana, el comisario Jorge “Fino” Palacios.
Entre la elevación a juicio del resto de los involucrados en la causa hasta ahora, Casanello había incorporado como prueba una declaración testimonial del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, quien desvinculó a Macri de los detalles operativos del proceso de creación de la Policía Metropolitana.
El próximo presidente de la Nación ya había sido desvinculado por su propio padre, el empresario Franco Macri, de las escuchas telefónicas realizadas en torno a Leonardo, ya que desconfiaba de su relación con su hija Sandra, según recordaron fuentes judiciales.
La causa se inició tras un misterioso llamado telefónico a la casa del dirigente Sergio Burstein en el que se le advertía a su hija que su padre tenía los teléfonos pinchados por orden de Palacios, quien finalmente debió renunciar a la Metropolitana. Burstein se encontraba en ese momento en Nueva York, como parte de la comitiva presidencial a la asamblea anual de las Naciones Unidas. El primer juez a cargo de la causa, el cuestionado Norberto Oyarbide, avanzó contra el jefe de Gobierno y detectó una red para conseguir órdenes judiciales truchas de intervenciones telefónicas.
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