Las ratas son unos de los roedores más dañinos y molestos. Se comen y contaminan los alimentos, hortalizas y frutas, transmiten enfermedades a personas y a mascotas. Para controlarlas, no les facilite alimentos, albergue, ni la entrada a edificaciones y use trampas.
En este contexto las ratas con patas han llevado a nuestra Argentina a la ruina sin importárles nada, la economía está destruida, los aumentos y la suba sin frenos del dólar tiene efectos colaterales en nuestra sociedad.
Ahora me pregunto: ¿de dónde salieron tantas ratas?
Estas mismas ratas que estuvieron escondidas por más de cuatro años en las alcantarillas o dentro de las cloacas en nuestra provincia de Entre Ríos salieron como los salvadores y campeones del momento, prometiendo las Señoras ratas cambiar la situación, muchas de ellas con el rostro sonriente en las boletas sabanas frotándose las manos y soñando con el sillón del poder.
Ratas que en estos más de cuatro años nunca mencionaron la palabra narcotráfico, drogas y consumo, pero para hacer campaña política ahora les interesa el tema, “son todas mentiras” les interesa tomar el control del Estado llámese municipal, provincial o nacional para incurrir en lo de siempre, en el “DEPOTISMO”, se acomodan ellos y sus familias y la gente que reviente.
Las ratas van por sus objetivos para un Gobierno absoluto, no limitado por las leyes. Además practicarán abuso de superioridad, fuerza o poder en la relación con los demás.
Pero la gente que siga reventando, sin trabajo, sin oportunidades y con un destino totalmente incierto.
En otro orden de cosas, en estas últimas semanas vienen llegando a la puerta de mi casa boletas sabanas con diferentes candidatos ratas, nombres que jamás los leí en mi vida, ni mucho menos conozco, pero sin lugar a dudas conozco lo que está viviendo mi gente.
Para recordar, lo que ganan los jubilados, docentes, empleados públicos, policías les tendría que dar vergüenza a las ratas con patas.
Vergüenza que han perdido jugando a la lotería, son ratas con nada de empatía sin corazón y con la sangre fría.
Por último; Doña Rosa este 13 de agosto del 2003 vaya a votar, a cumplir con su obligación cívica y saque a todas las ratas con su voto que durante estos años nunca le mejoraron nada, se fueron en puras promesas.