Tricky contracts of the Legislature: former deputy Diego Lara and his partner personally cashed the checks.
Miles de dólares retiraron el hoy presidente del máximo organismo de control de la provincia y Paola Lisnofsky, aunque ninguno de los dos aparece en la causa.
Desde la Cámara de Diputados de la provincia se emiten comunicados y se informa hay cierta cantidad de personas que la Legislatura ayuda por un tiempo determinado con “contratos claros”, que tienen una determinada duración, ya que culminan cada seis meses.
Además, se utilizan varias palabras rebuscadas para referirse a las condiciones en que se conforman esos contratos y habla de transparencia, de diputados probos, y demás.
Por otra parte, este Portal tuvo acceso a detalles de la causa 87.933, denominada contratos truchos, al inicio de la investigación, se analizaron montañas de evidencia. El primer criterio a considerar como sospechoso es el de los contratados de obra de la Cámara de Diputados, aquellos a los que Solanas se refiere como transparentes.
Esos contratos no eran cobrados por la persona a la que estaban destinados, sino por un tercero.
Se descubrió, y aquí se publican las pruebas, que el ahora ex diputado Diego Lucio Nicolás Lara y su pareja, Paola Lisnofsky, cobraban cheques que pertenecían a contratos de la Legislatura.
Lara dejó la Cámara de Diputados a fines de 2020, cuando pasó a presidir el Tribunal de Cuentas de la provincia, y tanto él como su pareja cobraron cheques en el Banco de Entre Ríos que eran para otras personas.
Serían cientos los cheques que cobró Lara y aquí se documentan algunos:
Lara cobró los cheques a nombre de Rosendo Emanuel Giménez, uno por 28000 pesos, 1800 dólares de ese momento, el 22 de diciembre de 2017.
Cinco días después, el 27 de diciembre, hizo lo mismo con uno de los tantos que cobró de Gómez Ivana Carolina, por otros 28 mil pesos, es decir 1800 dólares.
También cobraba los de Víctor Hugo Pautasso, como uno del 16 de febrero de 2018, por 28000 pesos, casi 2000 dólares en su momento.
Otro de los nombres que aparecen es el de Analía del Carmen Vázquez, y el 10 de septiembre de 2018, el ex diputado cobró un cheque de por 41 mil pesos, 1560 dólares en aquel entonces.
Dos días después, el 12 de septiembre, Lara volvió al banco, en esa oportunidad con un cheque por 28 mil pesos, más de mil dólares, a nombre de Héctor Darío Castañeda, que aparece en otras oportunidades.
En cuanto a la pareja de Lara, Paola Lisnofsky, cobró, entre otros cientos a nombre de Gómez Ivana Carolina, uno por 28000 pesos, casi 2000 dólares a la fecha, el 4 de agosto de 2017; y otro a nombre de Alexis Wilfredo Cabrera, diez días después, por otros 28 mil pesos.
También hay cheques a nombre de Stella Maris Ledesma, que tanto Lara como su pareja cobraron en meses consecutivos de 2018: el 16 de febrero, el 15 de marzo, el 11 de abril, el 11 y el 14 de mayo (uno cada uno), el 11 de julio y el 12 de septiembre.
Lo que se desprende de las fechas a las que pudo acceder este Portal es que los cheques son correlativos, es decir que todos los meses se repetía esta maniobra mediante la cual Lara y su pareja cobraban por los supuestos contratos de la Cámara de Diputados.
Cabe recordar que Lara fue diputado desde 2011, cuando llegó a la banca con el Frente Entrerriano Federal de Jorge Pedro Busti, y después fue renovando su mandato mediante acuerdos primero con Urribarri y después con Bordet.
El comentario en el mismo Banco de Entre Ríos es que, tras cobrar los cheques, tanto Lara como su pareja se iban rápidamente a comprar dólares, con lo que cabe suponer que han hecho una fortuna en este tiempo.
Estas pruebas a las que pudo acceder este Portal también estuvieron en manos de la Justicia en el inicio de la causa, pero entre las personas investigadas e imputadas no aparecen ni Lara ni Lisnofsky.
Solamente están imputados en la causa empleados administrativos, los llamados perejiles, que dependían de las órdenes y autorizaciones de los presidentes de las Cámaras de Diputados y Senadores.
Por ello, hay que ver cómo continúa la situación del ahora ex diputado.
Desde diciembre de 2020, Lara preside el Tribunal de Cuentas, es decir, el máximo organismo de control de todos los trámites que se celebran en la administración pública provincial.
A ese cargo llegó mediante un acuerdo con la ministra de Gobierno, Rosario Romero, con el fiscal de Estado Julio Rodríguez Signes y con el gobernador Bordet, luego de un concurso sumamente polémico, ya que incluía requisitos que evidentemente solo Lara reunía.
Más allá de las impugnaciones y observaciones, Lara asumió en el organismo y desde el día cero hizo designaciones y nombramientos y actualmente las oficinas, ubicadas en el edificio que el TDC comparte con la Caja de Jubilaciones, están siendo íntegramente remodeladas, al igual que los baños.
Para reparar los sanitarios y comprar mobiliario nuevo, el organismo que preside Lara gastará más de 7 millones de pesos, mientras los entrerrianos se mueren por la falta de camas en plena pandemia.
El presidente del máximo organismo de control de la provincia es el mismo Lara que entre 2011 y 2020 cobró personalmente, junto a su pareja, cientos de cheques de la Legislatura provincial, beneficio que no cesó con el cambio de cargo.