With the plasma of the 6,000 recovered, the lives of at least 24,000 people could be saved.
Así lo explicó Matteo Braccia Bellini, un joven de 22 años que tuvo COVID-19, se recuperó y ya donó tres veces plasma, elemento fundamental para proveer de anticuerpos a pacientes graves. Cada donación ofrece la potencialidad de ayudar a hasta cuatro personas.
Mientras en todo el mundo se prueban fármacos, opciones terapéuticas y se busca sin descanso una vacuna, una de las alternativas que surgió con fuerza -por su antecedente exitoso en el MERS-CoV, ébola y en la epidemia de gripe H1N1- es el uso de plasma de convalecientes en pacientes que estén cursando cuadros graves de la enfermedad.
En este contexto, un paciente recuperado donó tres veces plasma y dice estar a disposición para hacerlo una cuarta vez. Es que por cada donación de este tipo se puede ayudar de tres a cuatro pacientes graves. Matteo Braccia Bellini, joven estudiante de derecho en la Universidad Católica Argentina (UCA) de 22 años, contó su historia a Infobae: “El 15 de diciembre de 2019 viajé a Breckenridge, un pueblo del estado de Colorado, Estados Unidos para participar de un programa work and travel, para febrero comenzó a escalar la situación respecto al coronavirus y cuando terminó mi contrato volé de regreso a Buenos Aires el 21 de marzo de 2020, después de pasar por cuatro aeropuertos y muchos controles. De Dallas a Santiago de Chile nos retuvieron a los argentinos, ya que solo podían ingresar al país chilenos”.
Tras superar con éxito todas las escalas del vuelo y especificarles a las autoridades chilenas que era una escala y su destino final era Ezeiza, Matteo pudo finalmente aterrizar en Buenos Aires. “Cuando llegamos nosotros, Migraciones estaba vacío, me habían mandado videos del aeropuerto de Ezeiza colapsado, pero cuando llegábamos estábamos solos, entregué la declaración jurada por venir del exterior y pude dirigirme a mi hogar a cumplir con la cuarentena”, contó Matteo.
“Asumiendo que tenía el coronavirus, tomé todos los recaudos para no entrar en contacto con nadie, dado a que tengo a mi abuela de 80 años y a mi padre quién es paciente oncológico. No quería exponerlos a ellos ni a nadie”, especificó.
Braccia narró a este medio que en Estados Unidos los últimos días ya se manejaba siempre con barbijo, guantes y no sabe con claridad dónde se contagió. “En Houston almorcé en un restaurante en donde puede que estuve en contacto con el virus, en Santiago de Chile quizás al ir al baño me podría haber contagiado”, analizó y agregó: “En los pueblos chicos de Estados Unidos la gente entró en alarma muy rápido, y adoptó medidas por sí mismas”.
El joven estudiante de derecho vive en Caballito, Ciudad de Buenos Aires, y para los 15 días de cuarentena tras volver del exterior se fue a vivir solo al departamento de su abuela, mientras que ella se fue temporalmente a la vivienda familiar con los padres de Matteo. “Yo sospechaba que lo tenía y por eso me aislé completamente”, razonó.
“El 25 de marzo a la noche me sentía mal, mucho, con mucho dolor de cabeza, pero como no tenía fiebre me imaginé que había sido el estrés de la situación general, de la vuelta del viaje, pero el 26 ya comencé a tener fiebre, 38°C, me tomé el paracetamol y al mismo tiempo llamé al SAME. Ese mismo día me hicieron un primer hisopado de fosas nasales, boca y análisis de sangre en la Clínica Suizo Argentino, y al día siguiente, me dieron el resultado, era positivo para COVID-19, y me transfirieron a la Clínica Agote. Los médicos se comunicaban conmigo por teléfono”, relató Matteo.
En la clínica Agote estuvo cinco días, que atravesó con los síntomas -fiebre, dolor de cabeza y dolor corporal- de manera leve. “Esta enfermedad tiene dos pronósticos: o te curás o empeorás drásticamente, en mi caso fue leve, al quinto día de internación me hicieron un nuevo hisopado y el 1 de abril ya estaba en el departamento de mi abuela y el hisopado ya me había dado negativo”, amplió Braccia.
“Estuve en cuarentena el tiempo que correspondía por haber vuelto del exterior, y de Swiss Medical me llamaban dos veces por día chequeando mi estado de salud”, agregó.
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