Estados Unidos y Alemania proveyeron al menos 700 misiles Stinger a los soldados ucranianos, con los que están derribando helicópteros rusos.
En las dos semanas que lleva la guerra de Rusia-Ucrania, los aviones de combate y helicópteros rusos están siendo blanco frecuente de los misiles Stinger, que Occidente le está proveyendo a Ucrania.
A comienzos de marzo, por primera vez Estados Unidos confirmó haber provisto 200 de estos misiles tierra-aire a Kiev, y cuya ventaja es que los soldados pueden portarlos sobre un hombro. También el gobierno de Alemania decidió proveer 500 de estos misiles al gobierno de Volodímir Zelenski.
De hecho, el Stinger -cuyo nombre oficial es FIM-92A, es fabricado por la compañía estadounidense Raytheon Missile y por Eads en Alemania, donde se lo conoce como Fliegerfaust 2 Stinger, en referencia al primer dispositivo portátil antiaéreo del mundo creado por los alemanes, el Fliegerfaust.
Diseñado en Estados Unidos, el FIM-92A comenzó a usarse en 1981. En las últimas cuatro décadas, estos proyectiles portátiles teledirigidos fueron de uso recurrente en los conflictos bélicos y se hicieron trágicamente conocidos en 1982 durante la Guerra de Malvinas, en manos de las fuerzas armadas británicas.
En 1991 se usaron durante la Guerra del Golfo y a partir de 2003, en la Guerra de Irak. Las FFAA alemanas también equiparon a los Peshmerga kurdos con este misil para luchar contra la organización terrorista Estado Islámico (ISIS).



