Ya sea el tango o el significado del lunfardo (un trueque de cosas de baja calidad) es una síntesis casi perfecta de la política Argentina.
Estamos atravesando uno de los momentos mas bajos en la calidad política de la historia, algo que parece ir en contra del presente, un presente que nos permite mediante sus herramientas maravillosas estar comunicados en cuestión de segundos de una punta del país al otro, de estar enterados en cuestión de minutos lo que pasa en casi cualquier parte del planta e incluso cosas que pasan en el
espacio exterior.
Entonces ¿Cómo pueden nuestros políticos ser tan bajos en calidad? No es tarea mía responder eso, tampoco tengo el atrevimiento de atribuirme tales conocimientos, pero esta situación si es algo que me invita a reflexionar.
Vivimos un tiempo donde tenemos acceso, siempre y cuando tengamos al menos un celular con datos móviles, a casi cualquier información posible, desde libros de historia, filosofía, ciencias naturales, medicina, en fin de la mas variada y detallada información de la que se tenga noción. Esto es algo que hace 100 años podía ser impensado, pero afortunadamente es el presente que nos toca, entonces ¿Por
qué nuestros políticos son tan ignorantes? Ya sea desde el ultimo concejal municipal hasta el presidente, es una realidad que se itera y genera un asqueroso fractal de ignorancia político en todo el país.
Tampoco pretendo pedir que sean las mas elevadas mentes en cada área del conocimiento las que nos gobiernen ¿pero en serio los candidatos y funcionarios que hacen alarde y promocionan entregar cocinas en un barrio humilde piensan que eso puede ser digno de promocionarse?
Cuando vamos a los puestos municipales, secretarias e incluso intendencias, parecen gentes del siglo XVIII usando lunfardo del presente, vistiendo ropas del presente y usando tecnologías del presente, pero la capacidad intelectual parece estancada ahí, en una época donde la avaricia, la codicia y el nepotismo asolaron el mundo. Bueno quizás soy un poco duro con la gente del siglo xviii, muchos de ellos
ostentaron un intelecto y una personalidad muy superior a mucho de nuestros políticos.
Cuando vemos a los candidatos presidenciales, es una especie de película sátira cómica digna de los gringos. Los candidatos totalmente guionados, con un lenguaje completamente distinto al que habitualmente usan, se nota lo forzado de toda la puesta en escena. Y estoy tentado a pensar que esta penosa actuación tiene cabida gracias a la degradación cultural y la miserable educación inicial y media del país con escolaridad obligatoria, lo cual me lleva por carácter transitivo a creer que todo lo degradado de la cultura y la educación fue diseñado para que esta elite de la ignorancia pueda perpetrarse en el estado y seguir viviendo de lo ajeno.
Y no es algo que solo pasa en los dos mas reconocidos partidos de nuestra grande y hermosa patria, es algo que está atravesando todos los espacios que hay.
Nosotros los argentinos, la orgullosa nación que pario a Urquiza a Sarmiento, a Roca. La orgullosa nación que sigue pariendo genios en todas las áreas que existen ¿hasta cuándo vamos a tolerar que la clase dirigente sea de tan baja calidad?
Porque si no despertamos pronto quizás sea demasiado tarde.
“Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor Ignorante, sabio o chorro, pretencioso estafador”. “Todo es igual, nada es mejor”.