A través del INCUCAI y en consenso con todas las provincias, se oficializó el uso de la Perfusión Regional Normotérmica. Esta innovadora técnica permitirá optimizar la preservación de órganos y aumentar las oportunidades de vida para los pacientes en lista de espera.
En un paso significativo para el sistema sanitario argentino, el Ministerio de Salud de la Nación anunció la aprobación del protocolo de Perfusión Regional Normotérmica (PRN), una técnica de última generación que promete marcar un antes y un después en materia de procuración y trasplante de órganos a nivel nacional.
La medida, comunicada de manera oficial por la cartera sanitaria, tiene como objetivo principal mejorar la preservación de los órganos, ampliar de forma segura su disponibilidad y, en consecuencia, optimizar los resultados clínicos para los pacientes que se encuentran aguardando un trasplante.
¿En qué consiste la nueva normativa?
El nuevo protocolo establece criterios técnicos comunes para la aplicación de esta práctica de vanguardia en los procesos de donación en asistolia controlada (donación que se produce tras el cese irreversible de la función cardiorrespiratoria).
La implementación de la Perfusión Regional Normotérmica permite restablecer el flujo sanguíneo de los órganos a la temperatura corporal normal tras el fallecimiento del donante, lo que reduce el daño isquémico y mejora significativamente la viabilidad del órgano antes de ser trasplantado.
Gracias a esta estandarización, los equipos de procuración y trasplante de cualquier punto del país podrán trabajar bajo un mismo estándar unificado, aprovechando de manera más eficiente y segura cada oportunidad de donación.
Trabajo federal y articulado.
Desde el Ministerio de Salud destacaron que este avance no fue una decisión aislada, sino el resultado de un exhaustivo trabajo de construcción conjunta. El desarrollo del protocolo fue liderado por el INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante), en permanente colaboración con especialistas en la materia y representantes de salud de todas las jurisdicciones provinciales.
Evidencia científica: El protocolo se basa en los últimos estándares internacionales y estudios médicos.
Capacidad técnica: Pone en valor la formación y excelencia de los profesionales de la salud argentinos.
Coordinación federal: Garantiza que la técnica pueda aplicarse de manera equitativa en todo el territorio nacional.
“Evidencia científica, capacidad técnica y coordinación federal para transformar la innovación médica en más oportunidades de vida para los argentinos”, expresaron desde el Ministerio a través de sus canales oficiales.
Con la habilitación de este protocolo, Argentina da un nuevo paso hacia la vanguardia médica internacional, reforzando su compromiso con la vida y renovando la esperanza de miles de personas que dependen de la solidaridad y la eficiencia del sistema de trasplantes.
Redacción: Nova Comunicaciones.


