Hubo un operativo en Helvecia. Los rastrearon en un hotel, un aserradero y en el cercano río San Javier. Anoche, el rastrillaje se entendió a la costa entrerriana y el sur del Chaco.

Por cielo, tierra y agua, los dos prófugos, Cristian Lanatta y Martín Schillaci, eran buscados ayer en un radio de 30 kilómetros del lugar donde fue capturado Martín Lanatta el sábado por la mañana. Esta zona, un cuadrado imaginario que une de norte a sur Helvecia y Cayastá y de este a oeste el río San Javier y el arroyo Saladillo, vive a los saltos y con miedo desde que se conoció la noticia de la ingrata estadía en la zona de los prófugos que escaparon del penal de General Alvear hace catorce días.
Tras la captura, el sábado, de Martín Lanatta, ayer el panorama pareció comenzar con buenas noticias cuando, pasado el mediodía, un llamado al 911 alertó sobre dos sospechosos que intentaban ingresar por la fuerza en la habitación del hotel Helvecia, donde descansaba una mujer. Las unidades federales y provinciales, más de un centenar de efectivos, se apostaron en el lugar y desplegaron un megaoperativo con cerrojos en las inmediaciones.

Según pudo conocer Nova, una vez allí los efectivos rodearon la manzana y pedían que salga a la mujer que estaba en el interior de la pieza y se arroje al piso. No estaba claro quien era quién. La mujer no se animó ya que estaba en estado de shock y fue su marido quien llegó hasta allí y la retiró. Tras revisar la pieza, las otras habitaciones, la administración y el parque del hotel se constató que los fugitivos no estaban.
Ahí, otro cuerpo de elite apuntó al terreno de enfrente: un aserradero. El espectacular movimiento de las tropas dejó entrever que algo serio sucedía en la maderera y hasta se escucharon dos disparos. Sin embargo, el cercado y rastrillado no tuvo buenos resultados. La intensidad militar se fue diluyendo sobre la calurosa siesta de Helvecia.




