La vigilancia ilegal de jueces, políticos y periodistas.Así lo afirmaron altas fuentes militares. Son dos que están en un terreno de Villa Martelli y manejó la ex SIDE.
Por lo menos, dos de las once antenas que están instaladas en un predio del Ministerio de Defensa ubicado entre Tecnópolis y el Instituto de Investigaciones científicas y técnicas para la Defensa (CITEDE, ex CITEFA) “han sido usadas por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, ex SIDE) para hacer espionaje político masivo”. Según dos altas fuentes militares consultadas por Clarín, esas antenas (se ven como dos grandes platos como los de DirectTV) permiten interceptar todo tipo de comunicaciones que pasen por el espacio radioeléctrico. Desde llamadas de teléfonos celulares, mails o comunicaciones por radio.
Las antenas son un producto tecnológico propio desarrollado por la Armada con fines militares pero “desde el 2003 fueron transferidas a la ex SIDE y son operadas en secreto por sus agentes”, afirmaron las fuentes. “Desde el 2002 no intervienen ni militares, ni funcionarios de Defensa” en la operación de esas antenas y sus equipos complementarios, destacaron. Estos equipos sirven para almacenar la información capturada.
El predio donde están las antenas es el mismo que denunciaron las diputadas del PRO Patricia Bullrich y Laura Alonso ante la Justicia como uno de los centros de la AFI para realizar espionaje ilegal. Sin embargo, el titular de la AFI, Oscar Parrilli, negó ayer que su organismo esté realizando pinchaduras de teléfonos de jueces, políticos y periodistas en forma ilegal. Dijo que desde que la ex SIDE se convirtió en la AFI, tras la muerte violenta del fiscal de la AMIA Alberto Nisman, las intervenciones de comunicaciones ordenadas por la Justicia las realiza el Departamento de Intercepción de las Comunicaciones (DICOM, ex OJOTA), que depende de la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó. Sin embargo, Parrilli dijo ayer a radio La Red que “si se pudo haber hecho algo” fue durante la gestión de Antonio Stiuso como director General de Operaciones de la SIDE, entre el 2003 y diciembre del 2014. Precisó que al asumir su cargo encontró un equipo alemán que “sirve para interceptar antenas y pudo haberlo usado para haber escuchado a la presidenta porque (la oficina del ex espía) estaba a 50 metros del despacho presidencial”. Después de la muerte de Nisman, Stiuso viajó a EE.UU. y actualmente la presidenta Cristina Kirchner presiona a Washington para tratar de lograr su extradición.


