Un nuevo hecho de inseguridad golpea a los trabajadores locales. En los últimos días, autores desconocidos violentaron la seguridad de un conocido puesto de venta ubicado frente a la terminal de transporte y se llevaron tres garrafas de 10 kilos.
El damnificado, propietario del carrito de comidas “Alta Lija”, relató con indignación cómo los delincuentes reventaron los candados del espacio destinado al guardado de los tubos de gas para concretar el robo.
“Nadie vio nada, como pasa siempre”, expresó el comerciante, remarando la impotencia de sufrir un hecho de estas características en un sector que cuenta con buena iluminación y un tránsito constante de personas y vehículos.
Pese a que se radicó la denuncia correspondiente ante las autoridades policiales inmediatamente después de constatar el daño y el faltante, hasta el momento no se han registrado novedades sobre el paradero de lo robado ni sobre la identidad de los responsables. El hecho vuelve a poner en foco la necesidad de mayor patrullaje y controles en las zonas comerciales de alto flujo.
Redacción: Nova Comunicaciones.


