Javier Milei: “We know that at first the situation gets worse, 100 years of failure cannot be undone in one day”.
“Los argentinos han expresado una voluntad de cambio que ya no tiene retorno. Hoy comienza una era de paz y prosperidad”, leyó.
“Los políticos defienden un modelo que genera pobreza, estancamiento y miseria. La política existe para servir a los ciudadanos. Estas elecciones marcaron el punto de quiebre de nuestra historia”.
Después, el libertario le dedicó varios minutos a hablar de lo que heredó del gobierno saliente: “Mucho se ha hablado de la herencia que vamos a recibir: ningún gobierno ha recibido una herencia peor que la que estamos recibiendo nosotros. El kirchnerismo nos deja déficit gemelos por 17% del PBI”.
“La solución implica un ajuste fiscal de 5 puntos del PBI que caerá casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado”. En varios momentos tuvo que interrumpir porque la marea de gente que lo escuchaba coreaba las palabras “libertad” o “motosierra”.
Los siguientes minutos los dedicó a enumerar las complicaciones económicas que hereda. “El cuadro de situación parece irremontable, por eso no hay alternativa posible al ajuste, no puede haber gradualismo. No hay plata. No podemos endeudarnos, no podemos emitir y no podemos seguir asfixiando al sector privado con impuestos, dijo.
Javier Milei centró su discurso en las políticas económicas que instrumentará en su mandato.
“No hay alternativa al ajuste y no hay alternativa al shock. Los empresarios no invertirán hasta que no vean el ajuste fiscal y eso llevará a la recesión. Tengo que decirles de nuevo: no hay plata. Este es el último mal trago para comenzar la reconstrucción de la Argentina”, aseguró.
Y luego sumó: “No venimos a perseguir a nadie, nuestro proyecto no es de poder, es un proyecto de país. No pedimos acompañamiento ciego pero no vamos a permitir que la hipocresía interfiera con el cambio. A todos los dirigentes políticos, sindicales y empresariales que quieran cambiar la Argentina los recibimos con los brazos abiertos”.
“No importa de dónde vengan o qué hayan hecho antes, lo que importa es lo que va a venir. No vamos a claudicar, no vamos a retroceder, no nos vamos a rendir, abrazar las ideas de la libertad es la única manera para salir del pozo que nos han metido”, expresó el Presidente.
Desde las escalinatas del Congreso, el nuevo mandatario dio algunos lineamientos económicos para lo que viene.
Sobre el cierre dijo: “Que quede claro, hoy comienza una nueva era en la Argentina. El desafío que tenemos por delante es titánico pero estoy convencido de que vamos a salir adelante. Porque la victoria en la batalla no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del cielo. Trabajaremos sin descanso y llegaremos a destino. Prefiero decirles una verdad incómoda antes que una mentira confortable. Estoy convencido de que vamos a salir adelante”.
Las últimas palabras que pronunció antes de encarar el trayecto hasta la Casa Rosada fue: “Dios bendiga a los argentinos, será difícil, pero lo vamos a lograr. Viva la libertad carajo. A ponerse de pie que vamos a salir”.


