Silvio Orestes Vivas, presidente del IAFAS, una vez más ha logrado concitar la atención de los trabajadores que están a su cargo, preocupándolos, ya que hace días no se presenta en su oficina de 25 de Mayo, pero, para alivio de todos, ya se lo habría localizado, otra vez en un país lejano, del otro lado del mundo, por lo tanto el viaje, hospedaje, traslados y todo tipo de antojo, pagados en DÓLARES por los contribuyentes entrerrianos.
El hombre que vive muy lejos, en un coqueto country de La Plata, y está en el mayor puesto de la lotería entrerriana, gozando de un sueldo de privilegio, tiene casi como modus operandis hacerse presente al menos una vez a la semana en su despacho, y con tan solo ese día pareciera que le alcanza para realizar el trabajo que le ha encomendado el Gobierno provincial, de lo cual se deduce un alto grado de eficiencia.
Será por esto que Vivas estaría en Toronto, para participar de algún congreso, dar alguna charla. No es Toronto de Australia, no es Toronto de Estados Unidos, pero si es otra Toronto cercana a esta última, la que está en Canadá. Ahí habría sido visto. Otra vez se fue sin avisar, otra vez se fue sin permiso. A Gustavo se le volvió a escapar la tortuga.
Evidentemente al Gobernador algunos de sus hombres ya no lo obedecen, un síntoma más de la pérdida de poder. Y todavía falta más de un año de conducir la provincia. Y Vivas quiere darse los gustos por ese año que resta. A poco de tomarse unas vacaciones familiares en España, ahora se fue a visitar un país que anhelaba conocer, Canadá.
Será la recompensa para un funcionario tan eficiente, que con ir una vez a la semana a la oficina le alcanza para cubrir todas sus obligaciones. Un iluminado, un Messi de la administración, en el cual no se escatima en gastos para mantenerlo, porque el IAFAS le paga, con el dinero de la ciudadanía, un departamento en un carísimo edificio de calle Córdoba de Paraná, donde prácticamente no habita, pero lo convierte en vecino de El Pato Urribarri.
El IAFAS, Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social, está cumpliendo su rol de ayudar, sobre todo a Silvio Orestes, quien consumó su sueño (entrerriano) de conocer Canadá. No importa el pedido del Gobierno Nacional de achicar el Gasto Público, no importan las restricciones e impedimentos para los que viajen al exterior. Nada ni Nadie detiene al viajero Vivas, ni siquiera el Gobernador. ¿Cuál será el próximo destino de nuestro viajero? Qatar? Vivas vive de viaje, total, con un día a la semana en su oficina le alcanza y le sobra para trabajar y atender todo lo que atañe a sus funciones. Prácticamente, cuando lo nombraron presidente del IAFAS, Vivas se sacó la Lotería.