sáb. Jun 19th, 2021

Una familia argentina que vive en Israel se refugió en un búnker durante un bombardeo y cuando salieron encontraron su casa destruida por un misil

Difunde en las redes

An Argentine family living in Israel took refuge in a bunker during a bombing and when they left they found their house destroyed by a missile.

Javier Montenegro, un pastor correntino que se mudó a Beer Sheva hace 19 años, contó la dura experiencia que atravesó.

Una familia argentina que vive en Beer Sheva hace 19 años fue víctima de la cara más dura de la escalada de violencia que tiene al mundo en vilo en los últimos días. En medio del conflicto entre Israel y Palestina, un centenar de misiles impactaron en la ciudad donde vive el pastor correntino Javier Montenegro y uno de ellos destruyó por completo su casa. “Solamente fueron daños materiales, estamos bien y bendecidos”, expresó el hombre.

El hombre es padre de cuatro hijos y vive con su esposa en el piso 16 de una torre de Beer Sheva, ubicada a 40 kilómetros de la Franja de Gaza. El sábado, aviones de combate israelíes bombardearon el centro de Gaza, mataron en uno de los ataques a 10 miembros de una familia y derrumbaron un edificio con la sede de medios internacionales, mientras que el movimiento islamista palestino Hamas lanzó múltiples cohetes contra Tel Aviv que dejaron un muerto.

“En estos 19 años, es la séptima guerra que pasamos”, expresó el hombre e indicó que vive a media hora de la Franja de Gaza. “Estábamos con mi esposa en el refugio. Acá todas las casas tienen una pieza preparada para los misiles. Como empezaron a atacar, decidimos ir a acostarnos en el búnker. Al otro día, nos despertamos con un ruidazo. ‘Pegó en casa’, dije… pero no podía ser. Cuando abrí la puerta, me encontré con esta situación”, contó.

El comedor y la cocina fueron los lugares más afectados de la casa. En las imágenes que Javier registró, se ve el espacio completamente destrozado e inundado, porque el misil impactó en el caño maestro de un edificio. Vecinos, la Policía, los Bomberos y la ambulancia acudieron al lugar tras la explosión, que no dejó muertos ni heridos. “Esto es impactante, pero también trae mucha unidad. Somos una familia de fe”, expresó.

“La guerra no soluciona nada, solo trae odio rencor y resentimiento”, reflexionó. El sábado por la mañana, después de la explosión, Javier y su esposa se fueron a vivir a la casa de su hija, quien está de viaje junto a su pareja en los Estados Unidos. Según explicó el hombre, se quedarán allí hasta que encuentren un hogar transitorio.

“Nuestra casa va a estar cuatro o quizás cinco meses en construcción. Tienen que sacar el techo y bastantes partes, ya que se movió todo el concreto armado”, explicó a este medio. “Va a llevar un trabajo fuerte hacer todo de nuevo, pero lo bueno es que el Estado de Israel tiene un seguro de guerra, así que tomamos esa ayuda y hoy comenzamos con los trabajos: llegó un ingeniero y se habló de colocar ventanas y vidrios nuevos. Va a quedar lindo el departamento”, precisó esperanzado.


Difunde en las redes

Comentarios

comentarios