El riesgo país bajó a 543 puntos tras una nueva suba de los bonos argentinos en Wall Street.
Los bonos argentinos extendieron su racha positiva en Wall Street y registraron su tercer día consecutivo de subas, un movimiento que llevó al riesgo país a tocar los 543 puntos, el nivel más bajo desde junio de 2018. El indicador refleja una mejora en la confianza de los inversores sobre la deuda argentina.
Subieron los bonos argentinos y el riesgo país cayó a su nivel más bajo.
Este descenso implica una reducción en el costo de financiamiento para la Argentina, lo que abarata la posibilidad de tomar deuda en los mercados internacionales tanto para el sector público como para las empresas privadas. El dato es seguido de cerca por la Casa Rosada y el Ministerio de Economía.
En el Gobierno destacan que este escenario se da luego de que el presidente Javier Milei ratificara el rumbo del plan económico durante su exposición en el Foro Económico de Davos. Allí, el mandatario volvió a insistir en la disciplina fiscal y la acumulación de reservas como ejes centrales de su gestión.
Desde el Palacio de Hacienda ponen el foco en tres variables clave que muestran señales positivas para la economía: el riesgo país en mínimos desde 2018, un dólar oficial en el valor más bajo de los últimos dos meses y una seguidilla de compras de divisas del Banco Central, que permitió fortalecer las reservas.
El impacto en el plan económico del Gobierno.
El dato más celebrado en el frente financiero fue la baja del indicador elaborado por JP Morgan, que reflejó una mejora en la percepción de los inversores sobre los bonos soberanos argentinos en dólares. La suba de estos títulos fue clave para la reducción del índice.
Según el análisis oficial, la mejora también estuvo impulsada por un contexto internacional más calmo, luego de señales de distensión entre Estados Unidos y Europa, y por el programa de acumulación de reservas del BCRA, que reforzó la confianza del mercado.
Con este escenario, en el equipo económico analizan el próximo paso del programa, que podría incluir una baja de las tasas de interés. El objetivo sería reactivar el crédito, estimular las inversiones y consolidar la recuperación financiera.
