El cambio climático está empeorando la temporada de polen y sus alergias

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Climate change is making pollen season and your allergies worse.

Las alergias no son solo una molestia estacional que produce estornudos.

La fiebre del heno tiene importantes consecuencias sanitarias y económicas. Agrava el asma y debilita las defensas contra los virus respiratorios, lo que provoca más visitas a salas de emergencias y perturba la asistencia a escuelas y trabajos.

El cambio climático ya ha empeorado las temporadas de polen en Estados Unidos y Canadá, según reveló un nuevo estudio de casi tres décadas de datos. Las temporadas de polen son cada vez más largas e intensas.

La cantidad de tiempo que la gente en América del Norte está expuesta al polen, así como la cantidad de polen, ha «aumentado significativamente» en las últimas décadas, según los autores.

Los investigadores observaron diferentes métricas de polen, entre 1990 y 2018, de 60 estaciones de monitoreo en América del Norte. Las temporadas de polen comenzaban hasta 20 días antes y duraban hasta ocho días más, encontraron los científicos.

También hubo un aumento en el recuento de polen o la concentración de polen, con un aumento del 20,9%, entre 1990 y 2018, y un aumento del 21,5%, solo en la temporada de primavera.

«Existe una enorme cantidad de investigaciones sobre cómo el cambio climático ya está afectando nuestra salud. Nuestro estudio completa una pieza clave que conecta el cambio climático con el polen, que es uno de los principales impulsores del asma, las alergias y los problemas de salud respiratoria», dijo William Anderegg, profesor asistente de Biología en la Universidad de Utah y autor principal del estudio que se publicó en la revista PNAS el lunes.

El cambio climático ha alargado e intensificado las temporadas de polen en EE.UU. y Canadá, según un nuevo estudio. En esta foto se muestra una aguileña azul de Colorado con polen visible.

Diferencias regionales.

Los aumentos más grandes y consistentes se registraron en Texas y el Medio Oeste de Estados Unidos, encontró el estudio, algo que sorprendió a Anderegg. Había esperado ver un mayor aumento de polen en más estados del norte.

El autor principal del estudio dijo que la razón de esto no era «del todo clara y se necesitará más investigación para desentrañar una hipótesis, que podría ser que las especies de plantas que se encuentran allí son particularmente sensibles al calentamiento y producen más polen».

El estudio analizó diferentes impulsores de este cambio, incluidos los cambios de temperatura, las lluvias, los días de heladas y las concentraciones de dióxido de carbono, y encontró que un aumento en las temperaturas medias anuales fue el factor más importante.

Utilizando modelos informáticos del clima de la Tierra, los investigadores también calcularon hasta qué punto el cambio climático causado por los humanos había aumentado las concentraciones de polen y alargado las temporadas de polen.

«Estos modelos de computadora simulan un mundo sin cambio climático causado por el hombre y un mundo con cambio climático causado por el hombre (es decir, el mundo real)», dijo Anderegg por correo electrónico.

«Al combinar la conexión observada entre el polen y la temperatura con estos dos escenarios diferentes, podemos estimar cuánto el cambio climático causado por el hombre está influyendo en las tendencias del polen».

Temporadas de polen más largas.

Los investigadores concluyeron que había un «impulsor fuerte» en términos de los inicios más tempranos de la temporada de polen y las duraciones de la temporada más largas. Sin embargo, fue un impulsor más modesto cuando se trataba de concentraciones de polen más altas.

La contribución del cambio climático provocado por el hombre fue más marcada durante el período 2003 a 2018 en comparación con el período más largo de 1990 a 2018, dijeron los científicos, lo que probablemente refleja tanto el efecto acumulativo del cambio climático como un mayor número de estaciones de monitoreo de polen durante el período más corto.

Los investigadores también notaron que el impacto ambiental humano fue más modesto cuando se observaron las cifras de todo un año en comparación con la temporada de primavera, con algunas disminuciones en los recuentos de polen de verano que indicaron que los ciclos de vida de algunas especies de plantas habían cambiado.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., a unos 19,2 millones de adultos se les ha diagnosticado fiebre del heno, una reacción alérgica al polen, un polvo fino de las plantas que puede entrar en contacto con los ojos, la nariz, la boca y la garganta.


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