Russia attacks a military base near Poland.
La ofensiva continúa. Las tropas rusas se mantiene atacando objetivos ucranianos, mientras cada vez cierran más el cerco sobre Kiev. Los ucranianos se preparan para una defensa férrea de la capital.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha pedido que se paren los ataques, para poder evacuar a la población. Desde el comienzo del conflicto, se han abierto corredores humanitarios, por los que los civiles intentan dejar atrás su país. Los datos de la ONU cifran en alrededor de dos millones las personas que se han convertido en refugiados.
Asimismo, gran parte de la atención se centra en Mariúpol, en el mar de Azov, cuyos habitantes están incomunicados, sin agua, gas o electricidad e incluso se pelean para conseguir alimentos.
Durante el 18 día de guerra se espera el avance de las topas rusas.
Esta es la última hora del conflicto.
Rusia ha atacado una base militar ucraniana a tan solo 25 kilómentros de la frontera con Polonia. La cifra de muertos asciende 35 personas. El Ministerio de Defensa ruso asegura que los ataques han matado a 180 «mercenarios extranjeros» y haber destruido gran cantidad de material militar.
La ciudad de Leópolis -donde algunos países occidentales trasladaron sus embajadas en los días previos a la invasión rusa del 24 de febrero- no ha resultado alcanzada, aunque sí han sonado alarmas aéreas entre mensajes a la población para que busque refugio.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha señalado que Rusia podría usar armas químicas tras su invasión de Ucrania y que tal medida sería un crimen de guerra, según una entrevista en el periódico alemán Welt am Sonntag. El presidente polaco Andrzej Duda asegura que el uso de armas químicas por parte de Rusia en Ucrania podría obligar a la OTAN a reconsiderar su decisión de no intervenir militarmente en el conflicto.
Un responsable policial ucraniano de la región de Lugansk acusó este domingo al ejército ruso de bombardear con bombas de fósforo su localidad. «Es lo que los nazis llamaban una ‘cebolla ardiente’, eso es lo que los ‘rusistas’ [combinación de ‘rusos’ y ‘fascistas’] están soltando en nuestras ciudades. Sufrimientos indescriptibles e incendios», indicó en Facebook Oleksi Biloshytsky, jefe de la policía de Popasna, una ciudad situada a un centenar de kilómetros al oeste de Lugansk, según informa EP.
For 18 day Mariupol is heroically holding defence against the russian-fascist invaders pic.twitter.com/kfxg1U15kY
— Defense of Ukraine (@DefenceU) March 13, 2022


