Tenía 10 años y sus tíos confesaron el crimen. Según la autopsia fue estrangulada con una sábana.
La inocencia de Sheila Ayala se apagó. La niña de 10 años que era intensamente buscada desde el último domingo apareció muerta el jueves por la tarde, aunque se cree que podría haber sido asesinada el mismo día que desapareció.
El cuerpo de la menor apareció a metros de su casa, justamente donde estuvo jugando por última vez con sus amigos. “Era una nena muy dulce y muy colaboradora con la madre”, dice Roberto Benítez, un familiar de Yanina, la madre de la víctima.
Sheila solía acompañar a su madre y a sus hermanos a una iglesia evangélica cerca de su casa y además soñaba con ser bailarina, incluso tomaba clases de baile.
El predio tomado en la calle Berón de Estrada al 400 fue la locación en la que fue encontrada. Justamente en la casa en la que viven Leonela Ayala (25, embarazada) su tía por parte de su padre y Fabián González (24), de nacionalidad paraguaya. Ambos confesaron el crimen. “Tomamos alcohol y drogas y no sabemos qué pasó”, le explicó la mujer a la policía.
“La familia del padre salió a decir que estaba cuidando a la nena pero recién el jueves tuvo tenencia y el domingo ya estaba desaparecida“, explicó el vecino Benítez y agregó: “Demoraron seis horas en avisar a la familia materna“.
Según la autopsia, Sheila habría sido asesinada el mismo día domingo, cuando desapareció. Los informes que presentaron sobre el cuerpo de la menor indican que la niña “presenta estrangulamiento con una sábana por el cuello, de color blanca con dibujos infantiles“.